El arte y el poder de la palabra – Parashat Juk

Rabino Eliahu Birnbaum

????En esta secci?n de la Tor? el pueblo de Israel contin?a pasando, en el desierto, diversas crisis, en las que se advierte que a?n no ha superado mentalmente su condici?n de esclavo para asumirse como pueblo libre. En determinado momento el agua escasea, las personas y los reba?os tienen sed, y sufren por ello. En ese momento aparece, como tantas otras veces, el fantasma de lo perdido: “..Y por qu? nos elevaste de Egipto, para traernos a este lugar, que no es un lugar f?rtil de higo, vid y granada, y no hay agua para beber”. Al enfrentarse a una dificultad, el pueblo olvida otra vez que Egipto no era s?lo la comida segura; olvida que el precio por ?sta era la esclavitud.

Mosh? recurre otra vez m?s a Dios. Dios le indica utilizar la palabra como herramienta, para hacer manar agua de una roca. Mosh? se desv?a de las indicaciones recibidas. No nos queda claro por qu? lo hace, pero, en lugar de hablar a la roca, la golpea: dos veces. Dios considera la acci?n de Mosh? como una profanaci?n: “…no tuvieron fe en m? para santificarme ante los ojos de los hijos de Israel…”; y condena a Mosh? a un castigo terrible. El, que sac? al pueblo de la esclavitud, que so?? y los hizo so?ar con la tierra de Israel, ya no podr? entrar en ella; deber? morir sin verla por no haber permitido que el flujo repentino de agua fuera un acto de santificaci?n de Dios y un acto de fe.

Este episodio es uno de los m?s inquietantes explicados e interpretados de toda la Tor?. ݿEn qu? radica la inmensa gravedad del pecado, por el que Mosh? recibe tan grave castigo? Read more