Algunas Consideraciones Sobre la Judería Toledana

A cualquiera que aún no haya tenido oportunidad de pasear por el Toledo actual, quiero darle un consejo. Toledo no es una ciudad cualquiera; en sus piedras, en sus calles, en sus monumentos está ínsita la historia del mundo, y todos los poderes divinos y temporales enardecen los sentidos. Si uno se deja llevar por la imaginación y camina de noche por la judería, acompasando el eco sordo de sus pasos con el rítmico balanceo de sus pensamientos más profundos, puede llegar a oír el sonido del sofer y el bullicio multicolor de la alcaná o mercado, que otrora se instalaba en la hoy destartalada plaza de la judería.

Perdimos a nuestra patria, a nuestra hermosa Sión, y también perdimos a España, tierra de consolación. Sobre las alas del viento pongo mis saludos
cuando hacia mi amado sopla con el calor del día; solo pido que recuerde el día de su partida, cuando hicimos un pacto de amor junto al manzano.

Recientemente los trabajos del investigador y arqueólogo francés, Jean Passini, sacaron a la luz, dentro de la actual judería, quince sótanos de casas que albergaban criptosinagogas, donde los conversos, a partir del siglo XIV, seguían practicando su religión de manera oculta. Estos 134 Descubrimientos fueron posibles gracias a los documentos medievales y a la crónica escrita por los judíos que se marcharon a la isla de Creta entre los siglos XV y XVI. En estas criptosinagogas se emplazaban sótanos con dos disposiciones distintas: cuando el patio es pequeño tenían cúpula octogonal, y cuando es grande, se construye una bóveda en forma de paraguas a partir de un pilar central. Este tipo de sótanos se encontraban en la casa de Samuel ha-Levi, dos en la Casa del Judío, dos en la calle de las Bulas, en la plaza de Alacava, debajo del museo del Tránsito y en la calle San
Juan de Dios. Continue reading “Algunas Consideraciones Sobre la Judería Toledana”