Hatikva – El himno nacional israelí suena en El Salvador

Al término del Shabat que Shavei Israel organizó en El Salvador, la comunidad completa recitó el Hatikva, en un acto de recuerdo a los soldados israelíes caídos.

En el Shabatón participaron Michael Freund, director y fundador de Shavei Israel, y el Rabino Eliahu Birnbaum, Rabino de la organización, asi como el Rabino Yitzjak Abud, emisario de Shavei Israel a la comunidad.

Aquí compartimos con ustedes esta vibrante experiencia.

El libre albedrío

Rabino Yitzjak Aboud

tardeEl ser humano fue dotado de un libre albedrío que es enteramente libre. No hay nada que lo detenga de llegar a ser el más bajo de los viles asesinos ni nada que le impida alcanzar el mayor nivel de espiritualidad y grandeza humana. De no ser así, nadie podría ser condenado por sus acciones malas ni ensalzado por las buenas. No seríamos más que robots si cada acción buena fuese recompensada inmediatamente y cada acción mala fuese castigada instantáneamente.

Incluso hay opiniones rabínicas que afirman que el ser humano puede afectar negativamente a otro ser humano con su libre albedrío, si lo utilizó para el mal. D-s interviene en algunos aspectos para que el hombre no se coma vivo a su semejante. Sin embargo, dejó a la humanidad con una amplia gama de libertad en su andar por la espiritualidad. Esto es como un padre que
decide no intervenir en los pleitos infantiles. Entiende que lo mejor para ellos es que se arreglen solos. Claro, siempre hay excepciones y al padre le conviene usar su materia gris para decidir si debe intervenir en algún caso específico. Si no, estaría criando gente sin criterio. Eso es como aquel padre que le enseña a su hijo usar una bicicleta: Lo mantiene equilibrado un rato, pero debe soltar finalmente. No es lógico que siga sujetando el asiento del niño mientras el joven pedalea por toda la ciudad.Cuando soltará, el niño se caerá, se raspará, pero finalmente aprenderá montar una bicicleta. Continue reading “El libre albedrío”

Fotos del seminario en El Salvador

Los directivos de Shavei Israel, Michael Freund y el Rabino Eliahu Birnbaum, participaron en un shabatón en la comunidad de El Salvador, al cual asistieron más de 250 personas.

Durante el shabat pudieron sentir el avance y el crecimiento espiritual de los miembros de la comunidad, cantaron, rezaron, comieron y estudiaron en conjunto y al término del día le ofrecieron un reconocimiento a Shavei y sus miembros por la ayuda brindada para el retorno de estas almas al pueblo judío.

El Rabino Yitzjak Abud es el emisario de Shavei Israel en El Salvador y mes a mes acompaña a las comunidades, les enseña y los prepara para su retorno.

Aquí les traemos fotos de este inolvidable evento20150417_080800 20150417_175155 20150418_190409 20150418_190427 20150418_191421 20150418_191432

Sencillez

Rabino Yitzchak Abud

Passover_Seder_Dinner_at_the_White_House_2010Si fuimos invitados a comer a casa de alguien, recitamos la bendición del invitado en el bircat hamazón (las bendiciones posteriores a una comida de pan). En esta sección pedimos que D-s “bendiga esta mesa sobre la cual hemos comido…”.

Parece un poco raro que pedimos que bendiga justamente “esta mesa” cuando podríamos simplemente omitir esto y seguir con demás bendiciones para el dueño de la comida…. ¿Cómo se explica? Entre los riesgos más grandes que el bienestar material trae, se encuentra el de elevarse y querer correr tras todo tipo de placer, perdiendo así el ser humano, su sencillez. Bendecimos a nuestro anfitrión con todo lo bueno, con bonanza física, con alegría, etc., pero también pedimos que no pierda esa sencillez y simpleza. Por eso hacemos hincapié en “esta mesa”. Es decir, que siga con esta mesa y esté contento con ella. Que no quiera cambiarla por una mejor, que no quiera inflarse con todo lo material, con su nueva prosperidad. Ésta es la verdadera bendición.

Claro que esto va más allá de la mesa, le deseamos a nuestro benefactor que en general esté contento con lo que ya tiene, que no sea “vea obligado” de mejorar su vivienda, sus muebles, su vestuario etc. Esto es similar a lo que dijimos en la hagadá de Pésaj: Empezamos diciendo que la matsá es “el pan de aflicción”, pero después dijimos que el motivo por el cual la comemos es porque “la masa de nuestros antepasados no tuvo tiempo de elevarse”. Entonces, ¿cuál es el verdadero motivo? En realidad era nuestro pan de esclavitud (nos dieron de comer eso en Egipto porque es sencillo y llena), pero también cuando estamos libres lo comemos. Es decir, no nos engreímos, nos es suficiente una galleta de harina y agua [por lo menos durante la festividad]. Obtuvimos la libertad, pero no perdimos la cabeza con los botines que sacamos de Egipto. Seguimos siendo sencillos en el ámbito material.

Basado en drashá de Rabí Abraham Miller

Consejos para padres

משפחה-זוג-תינוק-שמחPor Rabino Yitzjak Abud

En una ocasión, un padre le mostró a Rab Yaacob Kamenetzki, cómo le enseñaba a su hijo a caminar. Se paró a unos dos metros de su hijo y le dijo, “acércate y te daré este caramelo”. Cuando el niño se acercó, el padre se alejó un poco más para que el chiquito dé unos pasitos más. Al pretender hacer lo mismo una tercera vez, el Rab le dijo, “ya dale el dulce, no le enseñes a mentir para enseñarle a caminar”. Es decir, el fin no justifica los medios. Eso sería enseñarle indirectamente a mentir.

En otra ocasión, el Rab visitó una escuela que dirigía su hijo. Notó allí, que la mezuzá en algunas aulas estaba colocada en la parte inferior del marco, por debajo de lo que establece la ley. Le llamó la atención a su hijo y éste argumentó, “la ponemos ahí porque así los chiquillos pueden darle un beso a la mezuzá”. Le respondió su padre, “no se debe hacer algo en contra de la ley para que le den un beso, mejor pongan un banquito para que se suban a darle un besito – y si no le dan, no pasa nada”. En otras palabras, se debe mantener el estatus de la Torá aun si eso es una pequeña incomodidad para los niños, porque si no, aprenderán que la Torá se puede acomodar a nuestras necesidades.

De esta historia, aprendemos también cómo los grandes jajamim no se dejaban sobornar por alguna relación familiar- u otra cosa- si se tenía que llamarles la atención. Continue reading “Consejos para padres”

La publicidad y la educación de los niños

Por Rabino Yitzjak Abud

Anuncios_redessocialesSomos bombardeados por publicidad en todo momento, lo notemos o no. Las agencias de publicidad atacan los placeres más bajos del ser humano, así como sus carencias. Muestran un producto y le enseñan al comprador que gracias a éste será más feliz, será amado, será poderoso- o cualquier otro sentimiento de carencia que tenga; el producto lo soluciona todo. ¿Cómo puede un niño llegar a distinguir entre el amor y los placeres verdaderos y las imitaciones que venden? ¿Cómo sabrá que la versión que recibió en su hogar es la verdadera? ¿Cómo se puede evitar que caiga presa a la definición de amor que los “amigos” le venden como si fuese genuina?

Los padres debemos mostrar también nuestra “publicidad”. ¿Cómo se hace esto? Cada interacción con los hijos es una oportunidad. Viven en casa unos veinte años, ven cómo tratamos a los demás, cómo los tratamos a ellos, cómo enfrentamos las dificultades de la vida. Si nos proponemos tener tranquilidad ante las diversas adversidades, lograremos que se alimenten de esto y no de lo que se vende en las calles. Si permanecemos con calma ante un familiar difícil, ante una noticia desagradable, ante la falta de empleo, podremos implantar en ellos esa serenidad para afrontar la vida. Continue reading “La publicidad y la educación de los niños”

Las pruebas de la vida

Por el Rabino Yitzjak Abudהורד

Escribió el Pele Yoetz (Abreviado de sus palabras en el título “Prueba”):

Nosotros le pedimos a D-s todos los días que no nos ponga a prueba. Esto significa que no incite al “oso”, el yetser hará [nuestro más bajo instinto] que nos induce redobladamente para que transgredamos nuestra propia voluntad y la de nuestro Creador, como lo incitó en contra del Rey David, de bendita memoria. También se refiere a que no nos pruebe con sufrimientos duros, pobreza y cosas similares, como probó a Job. Sin embargo, no existe un hombre a quien Hashem no pone a prueba, al rico con su riqueza y al pobre con su pobreza; al sabio con su sabiduría; al afligido con sus aflicciones; al comerciante con su comercio y al artesano con su oficio. Cada día, cada instante y cada momento la persona está a prueba, pues su yetser hará redobla fuerzas y se renueva para que traspase algún pecado o para que deje de cumplir alguna mitzvá, tanto a nivel del pensamiento como en dicho y en hechos. Se requiere ser fuerte para doblegar al instinto y mantenerse firme en la prueba, alejándose de todo mínimo pecado y cumpliendo todo lo bueno como es debido. Se necesita una gran fortaleza y energía.

Siendo así, por cuanto que no hay forma de vivir sin pruebas, es bueno que el individuo le pida a Hashem que se apiade y si lo trae a prueba, que lo auxilie por el honor de Su Nombre a pasar la prueba. Es bueno pedir después de cada rezo y súplica, que Hashem haga con nosotros lo correcto ante Sus Ojos para servirlo y para darle satisfacción y “arreglar las chispas de santidad”.

Es conveniente recalcar lo que el Pele Yoetz dijo que cada quien tiene su prueba, tanto el rico como el pobre…. Esto significa que cada uno debe tratar de superarse en su nivel. No hay quién se salve de la prueba, como dijo el jajam, por eso es importante recordar que la solución no está en lamentarse, “si fuese más rico”, “si fuese más sabio”, etc. La solución es armarnos de valor y tratar de seguir adelante con pruebas y todo.

La verdadera felicidad

Por Rabino Yitzjak AbudClowns

Los jajamim han expresado que el versículo, “cuando comas del esfuerzo de tus manos, serás feliz y te irá bien” (Tehilim 128:2), significa “feliz” en este mundo y “te irá bien” en el Mundo Venidero (Pirké Abot 4:1).

En ese pasaje, los sabios hablan sobre la importancia de ser felices con lo que se tiene.

En el versículo está escrito, “… del esfuerzo de tus manos…” con cierta intención: Que sea un esfuerzo solamente de las manos, de los brazos, de las piernas, un esfuerzo físico. Pero no un esfuerzo del corazón y la mente.

En otras palabras, se debe trabajar, pero que esto no abrume al individuo. Que no “meta de lleno” su mente y su corazón. Que éstos últimos estén libres para el Servicio Divino, que no sea su trabajo lo que ocupe toda su mente y todo su corazón.

El trabajo debe ser realizado con completa responsabilidad, pero el esfuerzo principal de esos órganos debe ser para lo espiritual.

Basado en las palabras del Rebbe de Kotzk

Las obligaciones de un padre hacia un hijo

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Por Rabino Yitzjak Aboud

Entre las obligaciones que le incumben a un padre hacia su hijo, los jajamim mencionan enseñarle un oficio y hay quien opina que también le debe enseñar a nadar (Kiddushín 29a).

Aparte de la intención literal de esta enseñanza, que el individuo debe saber nadar para poder salvarse en dado caso, se le puede dar un enfoque más profundo:

Después de decirnos que el padre debe enseñarle un oficio, viene la opinión que dice que debe saber nadar, ¿por qué?

Para nadar, la persona mueve sus brazos y pies, pero debe sacar la cabeza cada tanto para no asfixiarse.

Similarmente, cuando trabaja, puede dedicarse a su labor con entrega, poniendo todo su cuerpo en ello, pero debe sacar la cabeza afuera. Es decir, no debe permitirse ahogarse en sus ocupaciones mundanas.

Asimismo, debe tener clara su meta en la vida. Hay que recordar que el trabajo es sólo un medio, no es el fin.

(Basado en las palabras del comentarista bíblico Shem Mi-shemuel)