Los días de Sara – Comentario a la parashá Jaiei Sara

“FUERON LOS DÍAS DE SARA: CIEN AÑOS Y VEINTE AÑOS Y SIETE AÑOS…” (Bereshit 23:1)

Rashi explica el por qué la Torá nombra 3 veces la palabra años y dice que toda su vida tiene el mismo peso y toda fue positiva. Y es importante explicar las palabras de Rashi, ¿acaso Sara siempre vivió cosas alegres? ¿no hubo en su vida dolor y pena?

Y de hecho, si observamos la vida de Sara nuestra matriarca, veremos que tuvo muchas dificultades e incluso vivió junto a Abraham muchas de las pruebas que su esposo experimentó.

1. “vete de tu tierra”… la prueba de mudarse y dejar todo atrás también fue dura para Sara.
2. La prueba de bajar a Egipto por la hambruna – fue difícil tanto para Sara como para Abraham.
3. Y en especial, como está escrito, Sara era muy hermosa y debía ir a un lugar de gente malvada donde estaría en peligro.
4. Intentaron darla de concubina al Faraón y también a Avimelej (rey de Egipto y de Canán respectivamente).
5. Era estéril, y no tuvo hijos hasta los 90 años.
6. Falleció con dolor, como cuenta el midrash, cuando vio el Satán que Abraham pasó con éxito la prueba del sacrificio de Itzjak, se enojó tanto que fue y le dijo a Sara que Abraham sacrificó a Itzjak. Sara comenzó a llorar y a gritar… y salió su alma.

Si observamos de manera profunda, veremos que no hay contradicción entre las dificultades que experimentó Sará durante su vida y las pruebas que tuvo que pasar, con los que escribe Rashi que toda su vida fue plena y positiva. Esto se debe, a que la positividad emana de la capacidad que tuvo Sará para enfrentar y pasar con éxito las pruebas, ese es el objetivo de quien sirve a Hashem, elevarse mediante las dificultades que atravesamos. Continue reading “Los días de Sara – Comentario a la parashá Jaiei Sara”

Las pruebas de la vida

Por el Rabino Yitzjak Abudהורד

Escribió el Pele Yoetz (Abreviado de sus palabras en el título “Prueba”):

Nosotros le pedimos a D-s todos los días que no nos ponga a prueba. Esto significa que no incite al “oso”, el yetser hará [nuestro más bajo instinto] que nos induce redobladamente para que transgredamos nuestra propia voluntad y la de nuestro Creador, como lo incitó en contra del Rey David, de bendita memoria. También se refiere a que no nos pruebe con sufrimientos duros, pobreza y cosas similares, como probó a Job. Sin embargo, no existe un hombre a quien Hashem no pone a prueba, al rico con su riqueza y al pobre con su pobreza; al sabio con su sabiduría; al afligido con sus aflicciones; al comerciante con su comercio y al artesano con su oficio. Cada día, cada instante y cada momento la persona está a prueba, pues su yetser hará redobla fuerzas y se renueva para que traspase algún pecado o para que deje de cumplir alguna mitzvá, tanto a nivel del pensamiento como en dicho y en hechos. Se requiere ser fuerte para doblegar al instinto y mantenerse firme en la prueba, alejándose de todo mínimo pecado y cumpliendo todo lo bueno como es debido. Se necesita una gran fortaleza y energía.

Siendo así, por cuanto que no hay forma de vivir sin pruebas, es bueno que el individuo le pida a Hashem que se apiade y si lo trae a prueba, que lo auxilie por el honor de Su Nombre a pasar la prueba. Es bueno pedir después de cada rezo y súplica, que Hashem haga con nosotros lo correcto ante Sus Ojos para servirlo y para darle satisfacción y “arreglar las chispas de santidad”.

Es conveniente recalcar lo que el Pele Yoetz dijo que cada quien tiene su prueba, tanto el rico como el pobre…. Esto significa que cada uno debe tratar de superarse en su nivel. No hay quién se salve de la prueba, como dijo el jajam, por eso es importante recordar que la solución no está en lamentarse, “si fuese más rico”, “si fuese más sabio”, etc. La solución es armarnos de valor y tratar de seguir adelante con pruebas y todo.

Cuenta las estrellas, así será tu descendencia

Por Rabino Yitzjak Aboudלך-לך-004

D-s le dijo a Abraham, nuestro patriarca, “cuenta las estrellas, así será tu descendencia…”. La explicación sencilla es que los descendientes de Abraham serán tan numerosos como son las estrellas. Sin embargo, un comentarista explica que Abraham hizo eso literalmente, salió y empezó a contar las estrellas. Entonces D-s le dijo, “así será tu descendencia”. Es decir, será tenaz, irá y hará lo que se tenga que hacer. Si D-s dice que se cuenten las estrellas, nosotros los descendientes, haremos precisamente eso, sin duda. Seremos como él, perseveraremos a pesar de toda dificultad. D-s sabía el largo exilio que soportará Su nación, por eso quiso que Abraham implante en sí- para así transmitir a sus hijos- esa cualidad de firmeza y persistencia.

Nuestros sabios nos enseñan que Abraham pasó diez grandes pruebas a lo largo de su vida (Pirkei Abot 5:3). Entre otras, los comentaristas mencionan la de la hambruna que lo obligó a irse a Egipto y el rapto de su mujer. Se define como prueba- normalmente- una hazaña que está en las manos de la persona realizar o no. Por ejemplo, una de sus pruebas fue circuncidarse a los 99 años. Ésa es una prueba, si quería no la cumplía. Sin embargo, ¿cómo se puede considerar una prueba algo que está más allá de su elección- pasó hambre, haya querido o no? Continue reading “Cuenta las estrellas, así será tu descendencia”