Abraham el hebreo – Comentario a la parashá de Lej Lejá

“Debido (ekev en hebreo) a que has actuado de acuerdo a mis órdenes”: El Midrash dice que Abraham conoció a D-ios a la edad de los tres años. El valor numérico de la palabra Ekev, es ciento setenta y dos. Abraham vivió ciento setenta y cinco años y de ahí aprendemos que encontró a Su Creador a los tres años de edad.

Y cómo conoció a Su Creador?, después de todo, Abraham no aprendió en un Talmud Torá, y de hecho su padre Teraj era idólatra.

Para comprenderlo, es importante explicar que el patriarca Abraham tenía la cualidad de la gratitud, y a modo de ilustración: una vez, su madre Amtalai bat Karnevó, le dio una barra de chocolate, vino a su madre y le dijo: gracias por el chocolate, era muy sabroso. Su madre le respondió que había comprado el chocolate en el supermercado del barrio.

Inmediatamente corrió al supermercado y fue al administrador, tocó la puerta cortésmente, y le dijo que le daba las gracias por el chocolate que le había vendido a su madre. Dijo el administrador al pequeño Abraham, hay una fábrica de dulces, y su agente es quien vende los dulces a nuestro supermercado. Inmediatamente, el pequeño Abraham fue a la fábrica donde producen el chocolate, y preguntó dónde se encuentra la oficina del gerente, que tiene algo importante que decirle. Vino el gerente, Abraham le dijo gracias por enviar a su agente al supermercado del barrio y el gerente de la fábrica le respondió: cariño, aquí somos una planta industrial, pero los agricultores de la región son los que cultivan el cacao y la caña de azúcar, y nos las traen a nosotros, y de allí hacemos los dulces y el chocolate. El pequeño Abraham corrió a los agricultores y les dijo gracias por hacer crecer la caña de azúcar y el cacao y llevarlo a la fábrica, donde producen el chocolate. Y los agricultores le respondieron que ellos solo siembran el cacao y la caña de azúcar, y luego sopla el viento y cae la lluvia, y así crece hasta que está listo y ellos lo cosechan y lo venden a la fábrica.

Entonces Abraham pensó que el sol es el que hace madurar y crecer a las plantas, y cuando el sol cayó, pensó que era la luna, y al día siguiente nuevamente salió el sol. Entonces comprendió el pequeño Abraham a la edad de tres años, que hay un líder sobre la luna, el sol y las estrellas, hay un poder supremo que dirige toda la creación.

Y así dejó Abraham a las estatuas e ídolos, que su padre y toda aquella generación adoraban, y comenzó a adorar a D-ios Todopoderoso. Todo esto, gracias a la gratitud que lo caracterizaba.

Por esta razón, los Sabios instituyeron que cuando una persona se levanta por la mañana, y abre los ojos, inmediatamente debe agradecer al Creador por haberle devuelto el alma. Agradecer por levantarse a un nuevo día, con fuerzas renovadas, sentirse una nueva creación. Y en esto se basan todas las bendiciones de la mañana donde agradecemos por haber abierto los ojos, tener vestimenta, etc [es recomendable estudiar el significado de las bendiciones matutinas para poder bendecirlas con la intención adecuada].
Y en base a esta introducción, es posible explicar lo que se pregunta el Maharal por qué la primera vez que D-ios habla con Abraham le dice: y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás una fuente de bendición. El Maharal dice que debería haber hablado antes de la rectitud de Abraham, como dijo sobre Noaj, que Noaj halló gracia ante los ojos de D-ios y que era un hombre justo.

Noaj, como explicamos la semana pasada, era justo solo para sí mismo. Pero Abraham, a partir de que reconoció a su creador, comenzó a difundir la fe a todo el mundo entero. Por eso se dice que al comienzo era Abraham el hebreo (ivrí, de la palabra eber, lado), debido a que él estaba de un lado y todo el mundo del otro. Pero más tarde se convierte en el padre de muchas naciones, y como se ha dicho, “el representante de D-ios entre nosotros”. Un ejemplo de esto es su comportamiento respecto a la gente de Sodoma y Gomorra, a pesar de que eran malvados, Abraham oró por ellos y dijo que tal vez hay cincuenta justos, o cuarenta, etc.,
De acuerdo a esto, podemos explicar la segunda mishná de Pirkei Avot: “diez generaciones desde Noaj hasta Abraham… hasta que vino Abraham y recibió la recompensa por todos”.

Pero, ¿cómo puede una persona recibir la recompensa de su amigo? Después de todo, si la persona misma no merece una recompensa tan grande, ¿cómo va a recibir la recompensa de su amigo?
Y explicó el autor de Tiferet Israel que en el momento de la creación del mundo, los seres humanos no tenían distintas virtudes, sino que todos merecían las virtudes y dones que han recibido Abraham y sus descendientes, para entrar bajo las alas protectoras de la Presencia Divina y recibir la Torá.

Pero a partir de que pecaron y bajaron de su nivel, a nadie le fue permitido llegar a su nivel, excepto a Abraham que desde la edad de tres años conoció a su Creador, influenció a su generación, y cumplió con la voluntad Divina. A partir de ese momento, los seres humanos ya no era todos iguales, el rango de cercanía pertenecía solo a Abraham y a sus descendientes solamente, y así todas las bendiciones a las cuales tenían derecho todo el mundo.

De acuerdo a esto, es posible explicar lo que figura en la Guemará de Pesajim (118a): Abraham rompió todas las estatuas que estaban en el negocio de su padre, y el malvado rey Nimrod castigó a Abraham echándolo a la hoguera. Dijo el ángel Gabriel “D-ios Todopoderoso bajaré y apagaré el fuego, y rescataré al Tzadik”, dijo el Todopoderoso, yo soy único en mi mundo y él es único en su mundo, corresponde que Yo lo salve. En contraste con Jananiá, Mijael y Azariá, donde el ángel Gabriel descendió y enfrió el fuego y los salvó, ¿por qué la diferencia?

Y la explicación es que Abraham luego que descubrió al Creador, él se hizo cargo de que todo el mundo crea en D-ios. Por lo tanto su salvación no es un rescate privado, sino del mundo entero.

Shabat Shalom

El Padre de la Fe – Comentario a la parashá de Lej Lejá

La Historia Sagrada

Aquí empieza nuestra historia, la Historia Sagrada, la historia de una familia especial entre el resto de las familias del mundo, la verdadera Sagrada Familia.

¿Qué tiene de especial esta familia, encabezada por los Patriarcas Avraham, Yitsjac y Yaacov? ¿Por qué atrae la atención, la curiosidad, el odio y, a veces, el desprecio o la admiración del resto de las familias del mundo? ¿Qué tiene esta familia, que llama fuertemente la atención de los coreanos, de los ghaneses, de los japoneses?

Y ¿en qué consiste la llamada ‘Historia Sagrada’?

Comencemos por contestar a la última pregunta. La ‘Historia Sagrada’ es la historia de la fe en el Creador del Mundo. Cómo fue evolucionando la confianza de la familia de Avraham en el Creador y Señor del mundo, hasta hacerse merecedores de recibir la Torá. Y luego, las peripecias, los problemas, caídas y restauraciones que tuvo el Pueblo de Israel en el cumplimiento de la Torá. Continue reading “El Padre de la Fe – Comentario a la parashá de Lej Lejá”

Éxito que ciega los ojos – Comentario a la parashá de Lej Lejá

Por Rabino Nissan Ben Avraham

Hagar-Leaves-the-House-of-Abraham¿Malos tratos?

Al final del capítulo 16 leemos la historia de la huida de Hagar, la sierva de Avram, de casa de sus amos por lo que ella considera ‘malos tratos’. Huye al desierto, hasta que un ángel la encuentra y habla con ella para que regrese.

La historia es conocida, pero recapitulemos. Nuestro Patriarca Avram (antes de convertirse en Avraham), llevaba ya diez años en la Tierra donde le había enviado del Creador, y su mujer Saray (la futura Sará) no había conseguido entrar en estado. Ella misma propone a su marido que acepte a su esclava Hagar para que, en caso de que ella quede embarazada, pueda criar Saray al hijo y cuente como si fuera suyo. El trato entre ellos indica que Hagar se convierte en esposa solo frente a Avram, pero sigue siendo esclava de Saray.

Hagar queda embarazada enseguida, y esto la lleva a pensar que tiene más méritos que su ama Saray, a quien menosprecia. Al darse cuenta de ello, Saray se queja a su marido y éste le da permiso para corregirla como mejor vea conveniente.

El texto bíblico dice, a continuación, que Saray la torturó. Nuestros Sabios nos explican que hay muchos tipos de tortura. La que empleó nuestra Matriarca no fue físico. Hasta aquél momento estaba acostumbrada a tratar a los siervos y las siervas como siguieron haciéndolo sus descendientes mientras duró la esclavitud: les trataban como personas humanas que eran, sin mencionar su estado de esclavitud, sin maltratos ni vejaciones. Continue reading “Éxito que ciega los ojos – Comentario a la parashá de Lej Lejá”

Comentario a la parasha de Lej Lejá

Vé hacia quien eres

La Torá realiza un enfoque deductivo de la Creación. A medida que vamos avanzando en sus capítulos, se va particularizando más y más su objeto de atención. Al llegar a la parashá en que nos encontramos, todo parece indicar que lo anterior tuvo por cometido preparar el escenario para la aparición, prototípica y germinal, de Abrahám.

El Talmud explica que el padre de Abrahám era fabricante de ídolos, de objetos de culto materiales, y que en estos ídolos focaliza Abrahám su rebelión. Abrahám no acepta el culto “horizontal” y la idolatría mayoritarias en su época, sino que busca trascenderlos; se elige a sí mismo para la rebelión y la trascensión y es elegido por Dios para hallar el monoteísmo.

“Y dijo Dios a Abrahám: Vete de tu tierra y de tu matria y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré (…)”. Ante todo, “Ve-te”: ve hacia tí, búscate e identifícate. Para ser consecuente con ello, deberás irte “de tu tierra”, de tus arraigos materiales; “de tu matria”, de todo lo recibido por vía emocional, de tu matríz mamada desde el instante mismo de la fecundación, de tus arraigos afectivos; y “de la casa de tu padre”, de la cultura y la civilización, de toda la estructura moral e intelectual en que había vivido hasta entonces. Continue reading “Comentario a la parasha de Lej Lejá”