La alegría de mirar hacia arriba – Comentario a la parashá de Jukat

 

En estas últimas semanas me he sentido un poco agobiada, aturdida. Soñaba con el momento de tomarme unas vacaciones y conectarme con la naturaleza.

Estaba sofocada por los carteles, las masas de información que nos invaden constantemente, incluso que no la busquemos, los infinitos mensajes de WhatsApp y los miles de emails en mi casilla de correo electrónico, con imperdibles artículos que debo leer si quiero ser una buena madre, una buena esposa, y en fin, una buena mujer.

Incluso empecé a soñar con irme a un retiro de meditación de silencio, ¡no se asusten! uno kosher por supuesto. Continue reading “La alegría de mirar hacia arriba – Comentario a la parashá de Jukat”

El compromiso del hombre hacia Dios – comentario a la parashá de Trumá

Esta parashá concurre a enseñarnos acerca de los fundamentos imprescindibles para construir una identidad colectiva. “Dí a los hijos de Israel que me traigan ofrendas donadas por todo hombre que las diere de corazón”, ordena Dios a Moshé. “Ofrendas de plata, de cobre, de lana teñida … y me harán un santuario…”.

Basta un mínimo de suspicacia para preguntarse: ¿Es que necesita Dios, bajo cualquier punto de vista, que los integrantes del pueblo contribuyan para la construcción del santuario?

Una vez más, como sucede usualmente en la búsqueda de respuestas simplistas, esta pregunta equivoca el sujeto de la cuestión. No es Dios quien necesita colaboraciones ni santuarios, sino el pueblo, cada individuo del pueblo de Israel, son quienes adolecen, realmente de elementos que materialmente signifiquen un compromiso real, de acciones tendientes a reforzar una cohesión que los identifique como grupo consistente. Continue reading “El compromiso del hombre hacia Dios – comentario a la parashá de Trumá”

La tutela personal que ejerce Dios sobre cada uno de nosotros – Comentario a la parashá de Itró

Nos encontramos en esta parashá con uno de los legados más importantes que el judaísmo ha brindado a la humanidad. En Parashát Itró son presentados los diez mandamientos al pueblo de Israel.

Curiosamente, el compendio conocido como “diez mandamientos” comienza con una sentencia ajena por completo al carácter de un “mandamiento” : “Yo soy tu Dios”, se nos explica en él, “que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud”. Dios se presenta de este modo a cada uno de nosotros, sembrando el germen del que habrán de nacer la fe y la fidelidad, en conducta y pensamiento, a los preceptos que más adelante nos hará saber. El estilo en que se presenta ante su pueblo el Creador marca una diferencia esencial entre el judaísmo y la mayoría de las religiones. El Dios que se presenta en este primer mandamiento no es una divinidad prescindente, que creó el mundo y se recogió a su realidad trascendental; tampoco es un Dios cuyas actitudes nos recuerden a las del hombre, vengativo y ansioso de protagonismo. La Torá nos presenta aquí a un Dios personal, directo, que participa y acompaña la vida de cada hombre. Un Dios para el cual la Creación es un proceso constante, que se renueva en cada instante y en cada acto manifestándose en la combinación armónica entre el verbo divino y las acciones humanas. Continue reading “La tutela personal que ejerce Dios sobre cada uno de nosotros – Comentario a la parashá de Itró”

Redención material y espiritual

La redención de Israel de Egipto es la raíz de todas las redenciones, y es la base de la existencia de Israel hasta la actualidad, y mediante la misma tuvieron el mérito de recibir la Torá e ingresar en la tierra de Israel. Por lo tanto fuimos ordenados recordarla dos veces por día, y nuestros sabios la agregaron a las plegarias de shajarit y arvit. Asimismo, se la recuerda en el birkat hamazón (agradecimiento después de las comidas) y en otros rezos.

Si analizamos lo que escribieron nuestros sabios en los textos de las plegarias, veremos que hay motivos que pareciera ser que se repiten con distintas expresiones pero con el mismo significado.

En la plegaria matutina decimos: “de Egipto nos redimiste” D-ios nuestro “y de la esclavitud nos liberaste”, pareciera ser que repite exactamente lo mismo.

Y hay que explicar cuál es la diferencia entre estos textos, y que adición hay en el agradecimiento sobre la liberación de la esclavitud más que de la redención de Egipto.

También en el birkat hamazón decimos algo parecido: “que nos sacaste” D-ios nuestro de la tierra de Egipto, “y nos redimiste de la esclavitud“, y también aquí hay que aclarar por qué la redención de Israel de la esclavitud no está incluida en el hecho de que nos liberó de Egipto y por qué hay que agradecer por ello en forma separada. Continue reading “Redención material y espiritual”

La fuerza para ser redimidos

“Y estos son los nombres de los hijos de Israel que llegan a Egipto, a Yakov y toda su casa”

Es necesario aclarar por qué comienza así el libro de Shmot. La Torá ya nombró a los descendientes de Yakov en la parashá de Vaygash, ¿por qué decide volver a nombrarlos y solo en forma general?, ¿por qué no pone los nombres de los descendientes como hizo en Vaygash?

¿Y por qué comienza la parashá con Y? ¿Cuál es su relación con el libro de Bereshit?

Más aún, ¿por qué dice a Yakov y no Yakov?

Para poder responder a estas preguntas, comenzaremos con un midrash sobre Abraham Avinu, el cual relata que cuando D-ios le dice que su descendencia será esclava en Egipto, Abraham no pide que se cancele el mal decreto, como hizo con Sodoma y Gomorra, sino que acepta la decisión Divina. Continue reading “La fuerza para ser redimidos”

¿Qué herencia deben dejar los padres a sus hijos? – Comentario a la parashá de Vaiejí

Esta parashá nos enseña a fundir pasado y presente, en una unidad cuya fuerza es el compromiso de una vida proyectada a la eternidad. “Vaiejí” significa, literalmente,”y vivirá”, pero es utilizado por la Torá para significar los años que Iaakóv ya vivió sobre la Tierra. Lo que Iaakóv hizo durante su pasaje por la vida física, es lo que legará a sus descendientes al partir, es lo que vivirá de él cuando él ya no esté más en éste mundo.

Iaakóv fué durante toda su vida una persona solitaria y sufrida. Todos los obstáculos, dilemas y conflictos que se le pusieron por delante, debió enfrentarlos en rigurosa soledad. Ahora, en los momentos cúlmines, intenta transmitir su experiencia a las generaciones que le sucederán, para evitar que su propio sufrimiento sea repetido en la experiencia de ellos. Al despedirse de sus hijos, Iaakóv no hace referencia al pasado, sino que predice y aconseja personalmente a cada uno acerca de lo que vendrá. Es aquí donde Iaakóv hace patente la herencia que legará a sus descendientes; una herencia espiritual que es, en realidad, su vía para no desprenderse totalmente del mundo, para asegurarse una continuidad, una influencia perdurable en la existencia temporal. Continue reading “¿Qué herencia deben dejar los padres a sus hijos? – Comentario a la parashá de Vaiejí”

El llanto de Yosef – Comentario a la parashá de Vaigash

La porción semanal relata sobre la develación de Yosef a sus hermanos, después de la separación de veintidós años, diciéndoles: “Yo soy Yosef” y agrega “dense prisa y vayan a lo de mi padre y díganle: Así dice tu hijo Yosef, D-ios me puso como señor de todo Egipto, ven aquí”. Los hermanos regresan a lo de Yacov”, y le contaron: Yosef vive, y reina sobre toda la tierra de Egipto, y… no les creyó “…” y revivió el espíritu de su padre Yacov”.

En esta parashá comienza el exilio de Egipto, cuando setenta almas descendieron allí.

El Klí Yakar dice que la Torá enfatiza que fueron setenta almas, pero servían a un solo Dios, debido a que estaban todos unidos. No es así con Esav, la Torá habla de distintos descendientes, pero cada una adoraba a una deidad diferente.

Si nos fijamos en la Torá, Yosef durante todo el diálogo con sus hermanos llora. Primero, cuando los hermanos llegaron a Egipto les dice: “son espías, vinieron para ver la desnudez de la tierra… y se dijeron el uno al otro, nos pasa esto porque somos culpables, hemos visto la aflicción de nuestro hermano, cuando nos rogaba y no lo oímos… y se corrió y lloró…”.

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Milagros ocultos y milagros visibles – Comentario a la parashá de Vayeshev

Dice nuestra parashá: “Y el pozo está vacío, no tiene agua” (Bereshit 37:24), refiriéndose al pozo donde sus hermanos tiraron a Yosef antes de que sea vendido a Egipto como esclavo.

Para comprender este versículo y su relación con jánuca debemos analizar las dos siguientes porciones del Tratado de Shabat 22a:

1 – Dijo Rab Cahana que el Rab Natan Bar Maniumani predicó lo que oyo de Rab Tanjum, que está prohibido prender las velas de jánuca más alto que 20 amot de altura (alrededor de 9mts)

2 – y dijo Rab Cahana que el Rab Natan Bar Maniumani predicó en nombre de Rab Tanjum, ¿qué quiere decir que el pozo está vacío, no tiene agua? Que agua no tiene, pero víboras y escorpiones sí.

Y hay que preguntarse por qué ambas cosas son escritas una después de la otra, ¿cuál es la relación entre estas?

Hay una misma raíz para las dos prédicas de Rabi Tanjum, y ambas surgen de observar detenida y profundamente la misericordia divina. Continue reading “Milagros ocultos y milagros visibles – Comentario a la parashá de Vayeshev”

La cabeza en el cielo y los pies aferrados a la tierra – Comentario a la parashá de Vayetzé

Iaakóv huye de la casa de sus padres por temor a la venganza de su hermano Esáv y camina hacia el límite de Cnáan. Al llegar la noche decide pernoctar y continuar su camino por la mañana; apoya su cabeza sobre una piedra, duerme…y sueña.

Este sueño de Iaakóv es uno de los capítulos de mayor vastedad y profundidad simbólica de toda la Torá.

El ingenio y la capacidad de numerosos rabinos ha sido “juzgado” a partir de la cantidad y originalidad de las interpretaciones que realizan acerca de este momento onírico de iluminación. De igual modo, este sueño con sus diversas exégesis configura uno de los pilares de toda la Cabalá, la doctrina iniciática que estudia y practica los misterios de la Torá. ” Y se fue Iaakóv de Beer-Sheva hacia Jarán, e hizo noche en el camino, porque ya se había puesto el sol (…); y soñó con una escalera cuya base estaba en la tierra y cuya cima llegaba a los cielos, y ángeles de Dios subiendo y descendiendo por ella, y he aquí que el Eterno estaba sobre ella (…)”. Continue reading “La cabeza en el cielo y los pies aferrados a la tierra – Comentario a la parashá de Vayetzé”

Itzjak amó a Esav, pues había caza en su boca – comentario a la parashá de Toldot

Itzjak amó a Esav, pues había caza en su boca; mientras que Rivká amaba a Yakov (Bereshit 25:28)

Los comentaristas se preguntan, ¿por qué Itzjak amaba a Esav que era un cazador, más que a Yakov que era un estudioso de Torá?

¿Acaso podemos pensar que se puede corromper a Itzjak a cambio de carne?

Y de hecho, nuestros sabios dijeron que Esav “cazaba” a Ytzjak por la boca – con las palabras. Y así dice el midrash: cuando Esav venía de afuera, Ytzjak le preguntaba, dónde estuviste hoy, y Esav le respondía estuve estudiando Torá, y le preguntaba a su padre, ¿cómo se diezma la sal?, ¿y la pajá?, e Ytzjak se sorprendía de cómo su hijo cuida las mitzvot.

Sin embargo esto también es importante aclarar, ¿acaso Ytzjak no se daba cuenta que su hijo hablaba de la boca para afuera? ¿acaso la maldad de Esav no era obvia? Como está escritó en el midrash, que Abraham avinu falleció antes de tiempo para que no vea a su nieto unirse a una mala cultura.

Y más raras son las palabras del midrash: Itzjak halagaba a Esav, como está escrito: “Amó Itzjak a Esav”. Si Ytzjak sabía la naturaleza real de Esav el malvado, ¿cómo podía halagarlo? Continue reading “Itzjak amó a Esav, pues había caza en su boca – comentario a la parashá de Toldot”