Parashá Vaera

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Basado en las enseñanzas del Rav Mordejai Elon

La liberación de Israel

La salida del pueblo de Israel de Egipto no es sólo un relato histórico, es la búsqueda eterna del hombre en pos de la libertad que se presenta continuamente en cada generación. La liberación como concepto abstracto parece lejano a nosotros, sin embargo, en la conciencia judía se expresa en nuestro comportamiento diario con quienes nos rodean.
Este aspecto se encuentra referido en el relato de la salida de Egipto, que simboliza la liberación de la opresión de unos sobre otros y trasciende la conciencia universal.
En esta Parashá nos encontramos con un hecho no muy conocido, dentro del pueblo de Israel había quienes tenían una situación mejor y se podían permitir tener esclavos de su propio pueblo. Quienes así lo hacían, no estaban para nada apurados en abandonar Egipto.
Dentro del pueblo judío, lo particular y lo universal se encuentra interconectado y se refleja en los preceptos. Nos detendremos en la mitzva de comer reclinados (Hasavá) en la noche del Seder de Pesaj. De acuerdo a nuestros exegetas no basta con comer la matzá y tomar las cuatro copas de vino, es necesario que esto se haga cumpliendo con la mitzva de estar reclinado, en símbolo de que quienes lo hacen son hombres libres. Y dicen los sabios: “aún el hombre más pobre debe cumplir con el precepto de comer reclinado”.
¿Por qué es tan importante comer reclinado? Tal como aparece en los escritos de Maimonides: “En cada generación, cada uno debe sentir como si él mismo hubiera salido de la esclavitud en Egipto, tal como está escrito, a nosotros nos redimió”, es decir todos tenemos un “mitzraim (Egipto) del cual debemos liberarnos”. De igual forma lo expresa el primero de los Diez Mandamientos: “Yo soy tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre” (Éxodo 20-2). La casa de servidumbre en este caso no se refiere a Egipto sino a la servidumbre que el propio pueblo de Israel infligía a sus hermanos. ¿Cómo es eso? En Egipto, el pueblo tenía clases sociales y los más acomodados tenían esclavos de su propio pueblo, convenientemente eran quienes deseaban postergar la salida de Egipto.
Algo similar ocurrió en la época del Primer Templo, tal como lo manifiesta el profeta Jeremías en el Capítulo 34, donde se relata que ordenó al pueblo que dejase libre a su esclavo o a su esclava hebreos, de modo que ninguno se sirviese de sus hermanos judíos como esclavos. Pero después cambiaron de parecer e hicieron volver a los esclavos y a las esclavas que habían dejado en libertad, y los sometieron. Entonces dijo Dios: “Yo pacté con sus padres, ha dicho Dios de Israel, el día que los saqué de la tierra de Egipto, de casa de esclavitud, diciendo: Cada siete años dejarán en libertad, cada uno a su hermano hebreo que se les haya vendido. Pero sus padres no me escucharon, ni inclinaron su oído”.
Dado que el pueblo no proclama la libertad a sus hermanos y hermanas, el Altísimo proclamó libertad a la espada para la peste y el hambre para que asolen la tierra.
La misma esencia de poseer esclavos es una profanación del nombre divino, porque en el lugar donde todos los hombres son libres y no hay esclavos, Dios es reconocido como Rey. Pero donde hay amos y esclavos, se profana Su nombre ya que la presencia divina queda escondida de los hombres.
Infortunadamente, en muchas etapas de la historia del pueblo judío esta situación se repitió. El problema en Egipto, y lo descrito en Jeremías sobre la esclavitud del pueblo en manos del propio pueblo, se ha repetido en diferentes épocas, sólo que en cada período ésta posee otra denominación. Debemos destacar que es muy probable que estos judíos que compraron a sus hermanos de los egipcios simplemente lo hicieran porque podían recibir mano de obra barata y la podían pagar.
Esto nos remite a Moisés que viene al pueblo de Israel a plantear que habrá Libertad, y alguien lo detiene diciendo: “no hay posibilidades, todo el sistema está establecido así…”, en el lenguaje del Profeta Jeremías: “Pero vuestros padres no me escucharon, ni inclinaron su oído”.
Es una situación clara: de parte de quienes esclavizan, hay un interés económico de dejar la situación tal como está, y de parte de los esclavizados, es la única situación que conocen. No en vano la plaga de la oscuridad que aparecerá en la próxima Parashá, es considerada “doble oscuridad” porque la peor de todas, es aquella en la que están sumidos quienes no tienen conciencia del estado en que están y por lo tanto no pueden concebir un cambio en su situación. En estas circunstancias y a sus ojos “dos kilos de libertad” valen menos que “cien gramos de pan”.
Ahora podemos entender por qué es tan importante que en el Seder de Pesaj aún aquel que es pobre pueda comer reclinado, para que tenga conciencia que es un hombre libre.
La salida del pueblo de Egipto es en primer orden la redención del pueblo de Israel de si mismos, en una situación en que ningún judío esclaviza a otro y cuando esto ocurre, puede darse la salida del pueblo de Egipto y la transformación del pueblo en “luz para los pueblos”.
Tal como dicen nuestros sabios el pueblo de Israel fue liberado por la mano divina porque no cambiaron sus nombres, ni sus vestimentas, ni su idioma, pero no sólo porque culturalmente se preservaron sino que también porque sufrieron una transformación socio-económica que los liberó de verse unos amos de los otros sino todos como iguales para así no profanar el nombre divino en el mundo.
El precepto de comer reclinados en el Seder no recae solo sobre los individuos sino que es obligación de toda la comunidad preocuparse por el pobre y el necesitado para que puedan comer reclinados sintiéndose verdaderamente hombres libres.
Mientras haya un judío que no pueda comer reclinado, es posible pensar que aunque salimos de Egipto aún no ha sido redimido el pueblo de Israel de sí mismo…
Es entonces que entendemos lo escrito por Maimonides: cada uno de nosotros debe sentirse como si hubiera salido de Egipto y esto lo podremos hacer al preocuparnos y ocuparnos que todos los pobres puedan “comer reclinados” sintiéndose hombres libres.

Basado en las enseñanzas del Rav Mordejai Elon, para más información consultar http://www. elon.org/archives/archives.htm

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