Parash? Noaj

La problem?tica teol?gica
Extra?do de “The Beginning of Desire de Avivah Gottlieb Zornberg”.

Nos encontramos aqu? con una de las problem?ticas teol?gicas b?sicas, el enigma con respecto a la relaci?n de Dios con la humanidad.
Las generaciones se levantaron y se rebelaron contra ?l, la generaci?n del Diluvio se rebel?, y la generaci?n de la Torre de Babel se rebel?. Dios dijo: ?Que desaparezcan, y que lo que estaba antes venga en su lugar?.

El exilio de la palabra

El retorno a la acuosidad es un retorno a la carencia de palabras. El drama de la generaci?n que llev? al Diluvio y lo que sigui? fue un drama sobre el lenguaje, sobre las paradojas inherentes a la capacidad humana de crear sistemas simb?licos. Se trata de un drama ?ntimamente relacionado a la civilizaci?n y sus conflictos.
Aparentemente las modalidades aqu? descritas son las de lenguaje y silencio: las aguas son los siervos mudos, los seres humanos son los siervos que articulan.
Las paradojas son agudas, las aguas expresan una total aceptaci?n del poder divino, mientras que el poder del hombre sobre el lenguaje representa una demarcatoria estrecha. Hablar como hablan los seres humanos, significa hacer elecciones en cada nivel de articulaci?n. ?Qu? versi?n particular de la realidad es creada a trav?s de la selecci?n de palabras? ?Qu? es lo que no debe ser dicho? Dios tiene expectativas con respecto al lenguaje de los seres humanos y de su inteligencia.
La ?rebeli?n? de la generaci?n del diluvio puede ser entendida como un fracaso en el habla, en la comunicaci?n con Dios e incluso en la comunicaci?n entre los individuos. Hay una patolog?a en la apertura de esta generaci?n, que transforma la apertura en mutismo.
No? comparte con su generaci?n una patolog?a que es llamada las fuentes cabal?sticas llaman el exilio de la palabra. Y dado que en cada generaci?n hay algo que perdura de la generaci?n del diluvio, esta patolog?a nos es conocida desde entonces. El lenguaje se volvi? tan abierto que se torn? difuso… La comunicaci?n entre los sujetos degener? en un balbuceo de voces indiscriminadas. El silencio comprimido en el arca (en hebreo teiv? significa caja y palabra) es el espejo, el alter ego de la cacofon?a en el exterior.
En el Midrash la patolog?a de esta generaci?n es descrita diciendo ?shetufim bezima?, ba?ados en pecados sexuales. El sentido de shetef, inundaci?n, describir?a una pasi?n indiscriminada que borra todos los limites. Esta noci?n resulta central en la vida de ese tiempo. La corrupci?n de la carne es una profunda desintegraci?n de la identidad, reflejada en la intervenci?n divina al ?desintegrar toda la carne? (G?n., 6:13). Si la sexualidad es una forma de comunicaci?n, entonces un pandemonio sexual tom? su lugar.

?xtasis y bondad

El principal problema de la generaci?n previa al diluvio es el llamado pecado sexual, la transformaci?n del amor. El amor se identifica con la curiosidad, es la atenci?n al mundo creado por el otro, la generaci?n previa al diluvio carec?a de ese sentimiento. Se aprecia en ellos una excesiva apertura, expresada en el deseo de conquistar a todos los seres reticentes. Esto es “gezel” una forma rapaz de sexualidad y cuando este modo es el que predomina, entonces la destrucci?n masiva indiscriminada de los seres y sus mundos viene como una locura que borra con agua todas las personalidades.
De acuerdo al Midrash de Bereshit Raba, la generaci?n previa al diluvio percibe a Dios como ciego, indiferente y mudo ante el mundo. Ante esa sensaci?n los seres humanos se sienten libres de ser iguales, ciegos indiferentes y mudos.
El silencio de Dios es una perspectiva filos?fica que justifica la crueldad humana, si Dios ignora lo que est? pasando justo frente a su l?nea de visi?n es como si fuera ?l quien destruyera indiscriminadamente a toda una generaci?n, entonces la sociedad humana esta liberada del yugo de la justicia y la responsabilidad.
?Y Dios record? a No?? est? escrito: ?un hombre justo sabe las necesidades de su bestia. Pero la compasi?n a los malvados es crueldad?. ?l que es Justo sabe, incluso, las necesidades de los animales, aun en Su enojo. No es como los reyes humanos que env?an sus legiones para acallar una rebeli?n y matan tanto inocentes como culpables. En cambio Dios, aun en una generaci?n que Lo enoja, salva al justo de la generaci?n. Dios sabe las necesidades de los hombres, pero la compasi?n al malvado es crueldad; esto es la generaci?n del diluvio.

El silencio de No?

No? es salvado por lo que va a llegar a ser m?s que por lo que es.
El silencio de No?, es esencialmente una met?stasis con la enfermedad de su tiempo. ?l no tiene curiosidad, no sabe ni le importa lo que le pasa a los dem?s. Sufre de la incapacidad de hablar a Dios o a sus semejantes. El tambi?n est? prisionero de las ?aguas poderosas?. La paradoja de No? lo transforma, dentro del ?ntimo espacio del Arca, en una nueva persona, retroactivamente en un tzadik, alguien que alimenta y cuida.
No? se transforma en un segundo Adam, ve un mundo nuevo pero recuerda el viejo. La nueva tolerancia de Dios puede ser una funci?n de esta nueva auto conciencia del hombre. Este es el dominio de la cultura, parte de la imaginaci?n y de la realidad, de la bondad y el ?xtasis. Y este campo es la invenci?n de No? al elegir significados, identidades, versiones de un mundo que es nuevo y viejo a la vez.

Beginning of Desire de Avivah Gottlieb Zornberg fue publicado por The Jewish Publication Society, Philadelphia, 1995.
Traducci?n libre de Edith Blaustein.

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