Nuestra historia: de Colombia a Israel

Por Heleni Antolinez

Somos la familia Antolinez: Heleni Avner, Eitán, Ilana y el pequeño Aviv.

Bezrat Hashem cumpliremos 11 años de casados el próximo 2 de kislev, pero nuestra historia empieza desde hace 17 años cuando nos conocimos.

Ambos crecimos en la ciudad de Bello, Colombia, en familias no religiosas, Avner creció en una familia bastante longeva de abuelos y tías abuelas de más de 100 años, y yo crecí en una familia pequeña, solo mi mamá y mi hermana menor ya que mi papá fue asesinado a causa de la violencia en Colombia cuando tenía yo 9 años.

Nos conocimos en el año 2000 gracias a un grupo de teatro que hacia obras en la calle para fomentar el amor al prójimo y a Di-os.

En ese año conocimos a Juan Carlos Villegas en ese entonces él dirigía una iglesia cristiana salida de lo común, ya que no era muy querida por la comunidad cristiana por el amor que divulgaba al estado de Israel y a las costumbres Judías.

En el año 2003 Juan Carlos viajó a Israel para conocer la llamada “Tierra Santa”, sin embargo se encontró con algo más al hablar con Rabinos que abrieron su mente y explicaron entre otras cosas la creencia en el Mesías  y el origen de la Torá.

Al llegar nuevamente a Bello, su modo de ver la vida, la religión y a Di-os había cambiado, y decidió hacer un cambio completo y buscar más de la Tora, dejando todo atrás; con él un grupo pequeño de personas decidimos comenzar la misma búsqueda.

Y fue así, que buscando e indagando algunos descubrieron costumbres familiares que venían de años atrás y que muchas veces ninguno sabía por qué se hacían.

En mi caso, no hay mucho que contar, no conocí a mis abuelos paternos ya que murieron cuando yo tenía 4 años, no conocí a mis abuelos maternos ya que mi abuelo murió antes de que yo naciera y mi abuela que aún vive no conoció a sus padres porque fue adoptada por una familia cuando era bebé; sin embargo al conocer el judaísmo, sentí una fuerte conexión con la Torá, con las Mitzvot y tenía el claro deseo de ser judía y enseñarle a mis futuros hijos a guardar shabat, pesaj, sucot y a comer kasher…

Avner por su parte al venir de una familia tan “antigua” tiene un poco más de historia, pozos en casas de sus tías que no sabían para que eran, libros al revés, salidas a escondidas los viernes en la noche, lavarse las manos al levantase, costumbres que con el tiempo y el estudio de la Torá fuimos relacionando, aunque ahora no haya quien las confirme ya que sus abuelos murieron y sus tías abuelas de 100 años ya no tienen muy claras algunas cosas, sin embargo sus padres y hermana decidieron comenzar con nosotros el estudio y práctica de la Torá.

Después de muchos años de buscar ayuda, apoyo para el estudio de la Torá, Juan Carlos Villegas, hoy Rab Elad Villegas, logró encontrar apoyo en Israel a través de sus viajes y hace unos años tuvo la suerte de encontrar al Rabino Shimon Yechua emisario de Shavei Israel para Colombia, quien ayudó en nuestro proceso de conversión y acercamiento a la Tora a través de sus clases y el apoyo de Shavei Israel.

La verdad, cuando comenzamos este camino de estudio de Torá, hace más de 10 años, nunca pensamos el hacer aliyá, nos encontrábamos tranquilos en nuestra kehilá, recibiendo enseñanzas de Torá, viviendo en comunidad, sin embargo, al tener nuestros primeros 2 hijos, nuestro pensamiento cambió, pensábamos en su educación, en Colombia colegios que eran católicos y no solo eso, sino que “obligaban” a los niños a participar de actividades que para nosotros eran contrarias a nuestras prácticas, la dificultad para guardar shabat hasta el punto de renunciar a empleos, comer kasher que en la diáspora significa dejar de comer ciertos productos, las miradas en la calle porque te cubres el cabello, fueron detonantes para pensar en partir.

En el año 2013 el Rabino Shimon habló de aliá, y nosotros tomamos esa oportunidad sin pensarlo y en el año 2015 en el mes de diciembre partimos a esta hermosa tierra, sin idioma, sin trabajo, con dos niños y la ilusión de una mejor vida.

Llegamos como todos a un centro de absorción, donde estuvimos 8 meses y aprendimos lo básico del hebreo, mi esposo quién es comunicador social y periodista comenzó a trabajar en Ashalim, empresa de paneles solares, conscientes de que la absorción es un proceso y con la esperanza de que en los próximos meses logrará ejercer su carrera, con un bebé en camino no se puede dudar.

Para nuestros niños fue más sencillo, ambos ya hablan hebreo y estudian en colegios cerca a nuestra casa, ellos disfrutan de cosas tan sencillas como poder comer gomitas o hamburguesa en un centro comercial.

El pasado 5 de febrero de 2016 a las 8:26 de la mañana, en el hospital Soroka, nació Aviv, nuestro primer Sabra, a los 8 días, tal como lo manda la Torá realizamos su Brit Milá, acompañado por amigos de Colombia, la familia Caro y la familia Maloof, llenos de alegría y agradecidos con Hashem, con el Rab Shimon, con el Rab Elad y por supuesto con Shavei Israel.

One thought on “Nuestra historia: de Colombia a Israel”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.