Reparaci?n de Errores – Comentario a la parash? de Vaikr

Secuelas

La mayor?a de la gente que comete errores, evidentemente no quer?a hacerlos.

Cuando los errores, o sus consecuencias, son graves, puede quedar una secuela peligrosa en el alma de quien los ha cometido. Por ejemplo, si alguien causa un accidente mortal, normalmente ir? acompa?ado de un trauma, al comprender la grav?sima consecuencia de su acto. Cuando el trauma no es tratado adecuadamente, puede convertirse en una verdadera pesadilla, con unos sentimientos de culpabilidad, muy justificados, que no lo abandonan. Tal vez desde el punto de vista legal, podamos considerarlo inocente, pero ?l sabe que si no hubiera cometido el error la otra persona no hubiera muerto.

?Puede hacerse algo para aliviar esta tortura?

El otro peligro que puede haber, tambi?n muy grave, y tal vez m?s que el anterior, es que la persona que ha causado el accidente se vuelva ap?tico, como resultado de un sistema defensivo de la psique, a todo tipo de errores, acusando al ?destino?, a la ?mala suerte (de la v?ctima)?, o incluso a D?ios, que ha permitido que tal cosa ocurra. Cuando los errores se repiten una y otra vez, se volver? m?s y m?s ap?tico, insensible. Su coraz?n se vuelve de piedra, por miedo al sufrimiento que acarrea la culpabilidad.

?Hay alg?n remedio para evitar esta fosilizaci?n? ?Podr? volver a ser un alma sensible?

Los sic?logos tienen toda una serie de tratamientos, unos para reforzar la sensibilidad perdida y otros, precisamente para mitigarla. En pocas ocasiones, hablando de casos graves, podr? declararse que el alma est? curada. Incluso en casos leves pero reiterativos, los ?xitos son pocos. No digo, en absoluto, que no se pueda aliviar la sensaci?n. Por supuesto que hay muchos ?xitos parciales, mayores o menores, y son dignos de todos mis respetos.

Curaci?n Total

Yo hablo de la curaci?n total. De borrar el sentimiento de culpabilidad sin convertirse en una piedra insensible.

Para esto estaban, precisamente, los sacrificios en el Templo. Los sacrificios no estaban destinados a perdonar a aquellos que intencionadamente hab?an cometido un crimen, sino para aquellos que hab?an cometido errores, completamente involuntarios, y que sent?an un inexplicable remordimiento por ello. ?C?mo es posible sentir algo as?, si no ten?a ninguna intenci?n de hacerlo? ?Por qu? me roba el sue?o por las noches? O, en el segundo caso, ?por qu? me estoy volviendo insensible a la vida?

La respuesta es que no podemos decir que no haya una medida de culpabilidad en el error cometido. Podr?as haber ido un poco m?s alerta, pod?as haber tenido m?s cuidado con lo que hac?as. Pod?as haber prevenido, podr?as haber evitado.

Esto exige mucha atenci?n, mucho esfuerzo, que pocos est?n dispuestos a aceptar como norma. Y por esto se cometen los errores.

Pero cuando vivimos en un ambiente m?s puro, m?s consciente a las consecuencias de nuestras acciones, inevitablemente comprendemos que debemos implicarnos m?s en lo que hacemos.

?D?ios se lo puso en las manos?

La Tor? nos dice, en el libro de Shmot (?xodo 21:13), que el Creador nos ha puesto el accidente en nuestras manos, y nosotros nos preguntamos ?por qu? habr? hecho algo as? el Creador? La respuesta es que, despu?s de varias ocasiones en que, por falta de atenci?n por parte nuestra, el accidente ha estado a punto de suceder, y nosotros no nos hemos despertado a una atenci?n m?s despierta, el Creador permite que el accidente ocurra, y todo bajo su supervisi?n. La v?ctima del accidente tiene su cuenta propia con el Creador y si sufre el accidente podemos estar seguros que no ha sido por error del Creador (aunque no siempre signifique que ?sea culpable de algo?, como algunos puedan pensar). Y quien ha causado el accidente se merece el tormento de los remordimientos por esta y por otras muchas veces de falta de atenci?n.
Parte importante de la funci?n de los sacerdotes era la de acompa?ar al ?pecador? en el proceso de recuperaci?n. Este proceso se basaba en el incremento de su sensibilidad, en la importancia de sus acciones y el peso de las consecuencias. No pod?a ser que esta persona saliera del Templo sin haber dado un vuelco a su personalidad.

Pero con esto no basta. Es lo que pueden hacer igualmente los sic?logos, y para esto, tal vez, no necesitamos el Templo.

Contra-trauma

El sacrificio de un animal inocente, pagado de nuestro dinero, en manos del sacerdote deb?a causar un contra-trauma, junto con el proceso de concienciaci?n en la importancia de sus acciones, que le libraba del sentimiento de culpabilidad. El proceso se llevaba a cabo en el Templo, despu?s de una purificaci?n f?sica y espiritual que pod?a durar una semana o m?s. El lugar tambi?n influ?a mucho, por supuesto, ya que la Presencia Divina en el Templo aceleraba el proceso que en otras condiciones podr?a haber durado m?s tiempo.

Este es uno de los sacrificios que hab?a en el Templo, el llamado ?jatat?, destinado a limpiar el alma del sentimiento de culpabilidad por los errores cometidos. No sirve para cualquier error, sino tan solo para aquellos que indica la Tor? y que especifican los Sabios, aquellos que, de haber sido cometidos intencionadamente, acarrear?an que el criminal fuera extirpado del Pueblo. Son temas graves, que necesitan un tratamiento fuerte para ser reparados. Por supuesto que hay muchos otros tipos de errores, cuyo tratamiento ser? diferente, en consecuencia.

El Sustituto

Y tambi?n hay sacrificios por ?traumas? positivos, de salvaci?n especial, de petici?n y de agradecimiento. Todos estos, particulares.

A ellos debemos a?adir los sacrificios p?blicos, de car?cter completamente diferente, especificados en el libro de Bmidbar (N?meros 28 ? 29) y en otros cap?tulos de este mismo libro de Vayicr?.

Todo esto desapareci? hace ya muchos siglos. Los procesos de curaci?n han sido delegados al sustituto de los sacrificios, las oraciones. Pero, por much?sima fuerza que tengan las oraciones, no lo niego ni por un solo momento, no tienen la enorme fuerza que hab?a en los sacrificios del Templo, y por ello al llegar casi al final de la oraci?n de la Amid? decimos: ?devuelve el Servicio del Templo?, al comprender que la soluci?n que nos ofrece la oraci?n es mucho m?s limitada, m?s d?bil, m?s complicada, que la que recib?amos en la Gran Casa.

El rabino Shimsh?n Refael Hirsch abri? una gran puerta a la comprensi?n de los procesos que se llevaban a cabo en el Templo por medio de los sacrificios, en sus comentarios a la Tor?, sobre todo al libro de Vayicr?. Recomiendo encarecidamente su lectura y estudio.

One thought on “Reparaci?n de Errores – Comentario a la parash? de Vaikr

  • March 18, 2019 at 9:43 pm
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    El significado de los korbanot en esta parash? era dif?cil de entender para m? hasta que le? este art?culo. Muchas Gracias!

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