Carne y leche – Nociones sobre judaísmo

Rabino Nissan Ben Avraham

El cachorro

FoodFromUngulatesSiguiendo con los temas relacionados con la ‘dieta judía’, veremos en este artículo la prohibición de mezclar carne con leche. Se trata de un tema bien conocido por la mayoría de los judíos, e incluso en las casas de los Anusim se guardaba estrictamente la separación entre carne y leche. Hasta el día de hoy, hay casas de descendientes de Anusim que aseguran que nunca mezclaron los dos ingredientes. Pero, ¿cuál es el origen de esta prohibición?

En tres lugares de la Torá se repite la prohibición de ‘no cocinarás el cabrito en la leche de su madre’. En realidad, no se trata de un cabrito: la palabra hebrea ‘gdi’ significa ‘cachorro’ y puede ser de cordero o de cabra y, por extensión, a cualquier otro mamífero ‘casher’. Un error que debemos descartar es que solo está prohibido cocinar un ‘bebé’ en la leche de su propia madre: está claro, según el estilo bíblico, que la prohibición se extiende a cualquier rumiante casher, de cualquier edad y sexo, con leche de mamífero casher.

Ya vimos en la publicación anterior cuáles son los mamíferos permitidos: los rumiantes de pezuña hendida. Así pues, la Torá prohíbe cocinar la carne de un mamífero casher con la leche de un mamífero casher. Pero, ¿por qué motivo se repite la prohibición tres veces? Está claro que con una vez debería bastar. Nuestros Sabios nos enseñan a tomar en serio cualquier palabra de la Torá, y cuando vemos que se repite una misma ley, debemos buscar implicaciones adicionales. El Talmud explica que esta repetición viene a añadir dos situaciones más. No tan solo está prohibido ‘cocinarlos’ juntos, sino que también está prohibido consumir la carne cocinada con leche y también sacar algún provecho de la carne cocinada con leche.

¿Qué animal?

De todos modos, la Torá solo prohíbe que cocinemos carne de animal casher con leche de animal casher, pero no prohíbe que cocinemos o saquemos provecho de carne de animal no casher, digamos de cerdo, cocinada con leche: no podremos consumirla, ¡por supuesto!, pero no estará prohibido cocinarla o tal vez sacar provecho de ella.

Tampoco nos prohíbe la Torá que cocinemos carne de aves con leche, ya que el texto bíblico especifica ‘en la leche de su madre’, y las aves no tienen leche. De todos modos, ya desde tiempos inmemoriales se prohibió el consumo de carne de ave cocinada con leche, pero no se prohibió el ‘cocinar’ o ‘sacarle provecho’.

Hemos visto que la prohibición reside en ‘cocinar’ carne con leche, y ‘comer’ o ‘sacar provecho’ del resultado de esta cocción. Pero ya desde tiempos inmemoriales se prohibió colocar en una misma mesa a la hora de comer los alimentos de carne con los lácteos. Cuando dos personas quieren comer en una misma mesa, el uno carne y el otro leche, deberá haber entre ellos una separación física visible y fuera de lo normal, para que no tome el uno el alimento del plato del otro.

Y podemos preguntarnos ¿a qué viene esta prohibición? Si los alimentos no han sido cocinados juntos, no debería haber ningún problema.

Separación entre comidas

La respuesta es que la cocción se puede llevar a cabo a partir de los 42°C. Esto significa que si tengo por ejemplo un bistec recién sacado de la parrilla y tomo un buen bocado, podría quemarme la boca; y si tengo un vaso de leche a mano y tomo un sorbo para aplacar el dolor en la boca, se está realizando una cocción que no puedo ingerir. O si se derrama un poco de la leche caliente de mi café sobre mi ración de carne, puede realizarse la cocción prohibida y al ingerirlo estaría trasgrediendo. Por ello, no podría comerse de ningún modo una hamburguesa (casher, por supuesto) con queso, ya que se sirven calientes y se produciría una cocción entre ellos.

Más tarde, ya en tiempos talmúdicos, se estableció una separación no tan solo física sino también de tiempo entre la carne y la leche. En principio se prohíbe el consumo de los lácteos ‘hasta la siguiente comida’ después de comer carne. Para la inmensa mayoría, esto representa una separación de seis horas. Parte de los judíos ashkenazitas, acostumbrados a tomar un té con leche a media tarde, guardan solo tres horas, mientras que los holandeses se contentan con media hora y después de haber retirado la mesa y enjuagado la boca. Y aquí vemos un nuevo motivo por el que las hamburguesas con queso no están en el menú judío.

Algunos dicen, y así se acostumbra, que está prohibido también el consumo de carne hasta las seis horas después del consumo de quesos duros y de sabor fuerte.

Utensilios

La medicina moderna ratifica lo que nuestros Sabios ya sabían hace milenios, que los utensilios en qué se cocina la comida quedan impregnados del sabor de la comida; cuando vuelva a cocinarse algo en este utensilio, parte del sabor anterior pasa a la nueva comida. Esto lo pueden afirmar los celíacos, que deben esterilizar los utensilios que han contenido gluten.

Por lo tanto, los utensilios que sirven para carne no pueden ser usados para leche, y viceversa. Hablamos de utensilios en que se prepara o se sirve la comida caliente, ya que con la comida fría no hay problema mientras los alimentos no entren en contacto directo.

Así, pues, la cocina deberá tener ollas y recipientes para carne y otras para los lácteos: leche, queso, pizzas con queso, etc. Se acostumbra señalar de un modo claro y bien visible los utensilios, las ollas y sartenes y también platos y cubiertos, para que no se haga uso erróneo de los utensilios.

Un gran problema representa el horno, ya que si se prepara en él un alimento de carne, no podrá prepararse otro de leche. La solución será dedicar el horno solo a carne o solo a leche, ya que, si bien puede ‘casherizarse’ (esterilizarse) el horno para pasar de uso de carne al de leche, nuestros sabios no permiten que lo hagamos, ya que al cabo de un cierto tiempo nos olvidaremos si está para carne o para leche y podríamos transgredir. Hay hornos pequeños portátiles que pueden ser una solución, igual que hornos dobles, en los que una compuerta se usará para carne y la otra para los lácteos.

Uso erróneo

Cuando se hace uso erróneo de los utensilios, cocinando carne en uno de leche o al revés, deberemos preguntar a un rabino cualificado para saber si la comida es apta para el consumo y si debemos casherizar los utensilios, ya que en ello hay muchos pormenores, como el de la relación 1/60, que necesitan ser estudiados a fondo y saber cómo aplicarlos correctamente. Es obligación que toda familia esté en contacto directo y personal con algún rabino, que les aconseje en estos y en otros muchos temas.

Para casherizar hay diversas posibilidades, según la instrucción que proporcione el rabino, o bien al introducir el recipiente ‘estropeado’ en otro lleno de agua hirviendo, o vertiendo agua hirviente sobre él, o poniéndolo al rojo vivo. Repito que deben seguirse las instrucciones del rabino para que la casherización sea válida y también para que no se malogre el utensilio.

Parve

En muchas casas existe un tercer grupo de utensilios, que sirven para cocinar y servir aquellos alimentos que no contienen ni carne ni leche, como por ejemplo el arroz y las verduras y cosas por el estilo. Este grupo recibe el nombre de ‘parve’, que viene del yiddish ‘parev’ y que significa, precisamente, que no es ni de carne ni de leche. En hebreo se usa también el vocablo ‘stamí’, que significa ‘sencillo’ o ‘neutro’.

Y aquí conviene mencionar que aquellos alimentos que han sido cocinados en utensilios de carne, no pueden consumirse junto con lácteos, y viceversa; pero sí pueden consumirse uno tras otro. Si se trata de comida parve cocinada en utensilios de carne, puede mezclarse con otra comida también parve cocinada en utensilios de leche. Por supuesto que estas prohibiciones son rabínicas y en caso de duda se debe preguntar al rabino qué hacer.

Las ‘apariencias’

Antiguamente era raro el uso de leche ‘vegetal’. Había leche de almendras, pero su uso era muy limitado, por lo que si alguien quería hacer uso de leche de almendras con la carne, debía dejar trocitos del fruto, para guardar las apariencias, y que la gente no sospechara que se está usando leche animal.

En las últimas décadas, la leche vegetal, de soja y de otros muchos productos, está muy de moda, por lo que ya nadie se extraña de ver una hamburguesa con queso, ya que aunque la hamburguesa sea de carne (casher, por supuesto) se sabe que hay ‘queso’ de soja. O al revés, puede tratarse de queso verdadero, pero la hamburguesa es de tofu. Aun así, debe irse con mucho cuidado para no llegar a la confusión de pensar que se trata de soja con tofu y resulte carne con leche, por lo que hay algunos rabinos que protestan del uso indiscriminado que se hace de estos productos.

Como ya hemos comentado, estas normas han sido guardadas por los judíos a lo largo de nuestra historia con gran fidelidad, incluso en las casas de los Anusim como en los guetos y en los campos de exterminio, por lo que a nosotros no debería resultar ‘pesado’ o ‘inconveniente’ el esfuerzo de guardar correctamente las leyes de comida.

4 Replies to “Carne y leche – Nociones sobre judaísmo”

  1. Una pregunta porque el verso cita dentro de la restricción a la madre?no comerás al cabrito en la leche de su madre, ósea si no es su madre si? Porque diría esto?
    Abraham les dio hasta mantequilla (leche súper batida) y comieron…plural…
    http://bible.com/149/gen.18.8.RVR1960 Tomó también mantequilla y leche, y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y él se estuvo con ellos debajo del árbol, y comieron.
    Con todo respeto Rav y con deseo de aprender más, me podría explicar estos detalles, por favor, Saludos

  2. Shalom José.
    Gracias por tus oportunas preguntas. Me alegra mucho que la gente quiera aprender, y al hacer preguntas se demuestra el interés en conocer la voluntad del Creador.
    La madre se menciona para decir que entran en la prohibición solo los mamíferos, y no las aves o los pescados.
    En el relato de Avraham, efectivamente, se menciona la manteca y la carne. Hay dos respuestas: la primera es que Avraham vivió más de cuatrocientos años antes de la entrega de la Torá, por lo que no estaba obligado a estas leyes. La segunda dice que Avraham no cocinó juntos la manteca con la carne, y además les sirvió primero la manteca y solo después les sirvió la carne, por lo que tampoco habría ninguna transgresión incluso si lo hubiera hecho después de la entrega de la Torá.
    Espero haber contestado las preguntas.

  3. Tengo una pregunta que representaba en el capítulo 18 de génesis cuando Abraham les dio mantequilla y leche antes de darles carne a los tres visitantes , tiene algún significado en la Torah . Gracias por su ayuda.

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