El calendario judío – Nociones del judaísmo

3 Comments

Rabino Nissan Ben Avraham

512130_79

El calendario lunisolar

Los Anusim que querían seguir guardando las festividades judías en secreto, no tenían más remedio que entrar en contacto con los judíos para averiguar el día exacto de la festividad. Yo también, cuando comencé a interesarme por el judaísmo a los once o doce años, solo en Mallorca, quise averiguar cuándo eran las fiestas judías, y solo entonces me enteré que me sería bastante complicado sin la ayuda de alguien que me guiara.

Sorprenderá a muchas personas que los judíos tenemos un calendario diferente. No solo con fiestas diferentes, sino también con una conformación completamente diferente.

La verdad es que son muchas las diferencias. En primer lugar, se trata de un calendario lunisolar, o sea, que combina los meses lunares con las fases solares.

La base es el ciclo de la luna. Nuestro satélite gira alrededor de la Tierra en una órbita que dura un promedio de 29 días, 12 horas, 44 minutos y tres segundos y un tercio de segundo. Es el tiempo que tarda la luna desde el momento que está justo entre el Sol y la Tierra y el próximo momento en que vuelva a ocurrir. El momento en que los tres astros están alineados es el momento del ‘parto’, pero no puede verse la nueva luna hasta unas horas más tarde, y solo cuando sea visible podrá comenzar el nuevo mes.

Pero no podemos fijar un mes de 29 días y medio, por lo que debemos alternar entre meses de 29 días y otros de 30 días, que es lo que ocurre normalmente, aunque hay excepciones. Esto nos da un total de 354 días, que es el año lunar. Pero tampoco es exacto, ya que se van sumando los 44 minutos y los segundos de cada mes, que al cabo de un año ya llegan a casi nueve horas.

Por otra parte, como ya sabemos que el año solar tiene 365 días (más exactamente 365 días, cinco horas y unos 56 minutos), se marca una diferencia de unos once días entre el calendario solar y el lunar (10 días, 21 horas y unos once minutos).

La Fiesta de la Primavera

Los musulmanes siguen el calendario lunar, 354 ó 355 días al año, de modo que el famoso mes de ayuno, el Ramadán, puede salir unas veces en verano y otras en invierno. Y no les molesta para nada. Al igual que no molesta al calendario ‘internacional’, basado en el romano-cristiano, que se basa en las fases solares, sin que le importe lo más mínimo el cambio de las fases de la luna.

Pero el Pueblo de Israel debe combinarlos, ya que hay un versículo que dice que debemos guardar ‘el mes de la primavera’ para celebrar la festividad de Pésaj que tuvo lugar en esta estación del año (ver Éxodo 34:18). También la fiesta de Sucot es denominada ‘fiesta de la recogida’ de la producción agrícola (íd. 34:22).

Ciclo de 19 años

Por lo tanto, debemos encontrar el modo de compaginar la luna con el sol.

Por ello, cada 19 años hay 7 años que en lugar de tener 12 meses tienen uno más. Así pues, se marca un ‘año de salida’, de un modo que no vamos a explicar aquí, y en los años 3, 6, 8, 11, 14, 17 y 19 tendremos 13 meses. Actualmente, el año 5775 en que estamos (que comenzó el 25 de septiembre de 2014 y acabará el 13 de septiembre del 2015), es el año 18º del ciclo de los 19 años que hemos mencionado.

El primer día de cada mes se denomina en hebreo ‘rosh jódesh’, que significa ‘principio del mes’, pero cuando el mes que acaba tiene treinta días, el último día también se denomina ‘rosh jódesh’ y en este caso habrá dos días seguidos con este nombre.

Los nombres de los meses

Los doce meses del calendario judío tienen nombres heredados de nuestra estancia en Babilonia hace unos 2500 años. Los meses son los siguientes: Nisán, Iyar, Siván, Tamuz, Av, Elul, Tishré, Jeshván, Kislev, Tevet, Shvat y Adar. Y el mes que se añade se denomina ‘Segundo Adar’ o ‘Adar Shení’.

Los meses de Nisán, Siván, Av, Tishré y Shvat tendrán siempre 30 días, mientras que Iyar, Tamuz, Elul y Tevet serán siempre de 29. Los meses Jeshván y Kislev pueden ser de 29 ó de 30, según la necesidad. Cuando hay un solo mes de Adar, tendrá 29 días, y cuando hay dos, el primero tendrá 30 y el segundo 29 días.
Las festividades bíblicas de Pésaj (en Nisán), Shavuot (en Siván), Sucot y el Yom Kipur (en Tishré) y también la moderna de Yom Ha-Atzmaut (en Iyar), siguen el calendario judío, como es lógico.
¿Cuándo comienza el año?
Hay otro ‘problema’ en el calendario judío. Hemos citado los meses según el orden tradicional que comienza, según lo que dice la Torá, en la primavera. En el capítulo 12º del libro del Éxodo leemos que el mes de primavera es el primero del año.
Pero el primer día del séptimo mes, el mes de Tishré, es el denominado en la Mishná el día del Año Nuevo, y según la opinión de uno de nuestros Sabios, es el mes en que fue creado el Hombre. Y así comienza el año en otoño y no en primavera, y el cómputo de los años será a partir del mes de Tishré.
Todo esto tiene un significado espiritual, que no es el lugar aquí explicarlo.
Otros ‘comienzos de año’
La Mishná que hemos visto menciona, en realidad, cuatro fechas diferentes a lo largo del año denominadas ‘Principio del Año’, pero se refiere a que en estas fechas comienza un nuevo ciclo agrícola o civil. Así tenemos el primer día de Tishré, el llamado Rosh Hashaná o ‘Principio del Año’, refiriéndose al año formal judío. El primer día del mes de Nisán se considera comienzo de los ‘años de los reyes’, ya que si un rey comienza a reinar poco antes de Nisán, cuando llegue el primero de este mes se le contará ya el principio del segundo año de reinado. El día 15 de Shvat, llamado ‘Tu Bi-Shvat’, es el principio del año del árbol para efectos halájicos. Y en el mes de Elul se señalaba el comienzo del diezmo de los animales domésticos.
En el Estado de Israel pueden firmarse los cheques tanto según el calendario judío como por el internacional. Hay muchos que crecen sin conocer siquiera los nombres de los meses del calendario internacional y aun cuando los aprenden no siempre saben si agosto viene antes o después de setiembre. Pero también hay otros muchos que, por desgracia, no conocen el calendario judío, ni los nombres o en qué época del año son.
Creo que es uno de nuestros signos de identidad, un calendario por el que nos guiamos en nuestras festividades, y que deberíamos esforzarnos en conocer y respetar.

3 thoughts on “El calendario judío – Nociones del judaísmo”

  1. Muchas gracias por tu valioso aporte en la divulgación de éste interesante tema.

    toda raba

    shalom leitra’ot

  2. Excelente la explicación. Siempre es mejor seguir el calendario judío y ajustarlo al gregoriano, de modo de no crearse confusión en cuanto a las fechas. El fijo es el judío. El móvil, el gregoriano.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.