La respuesta 89 de Rashbash

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Por Rabino Nissan Ben Avraham

Libro de respuestas del Rashbash
Libro de respuestas del Rashbash

Traducción de la carta que escribió rabí Shlomó ben rabí Shimón Durán (1400-1467), que habla del estatus de los Anusim de segunda y tercera generación después de las conversiones forzadas del 1391. El texto es un poco largo y entra en detalles rabínicos, pero creo que podrá interesar a muchos, pues escribe detalladamente las fuentes talmúdicas y las deducciones. Es citado por el Shulján Aruj y es una de las fuentes más importantes a la hora de comprender cómo deben ser considerados sus descendientes en nuestra época.

Respuesta 89

Dice Shlomó, hijo de rabí Shimón, hijo de rabí Tsémaj Durán, en paz sean.

Los hijos de aquellos anatemizados(1) llamados ‘anusim arelim’(2) cuando vienen para arrepentirse, debemos averiguar cómo debe hacerse su arrepentimiento, circuncisión y baños(3).

Y diré que son considerados judíos en todos los aspectos, ya que todos aceptan la hipótesis que un judío anatemizado, a pesar de haber pecado sigue siendo judío, como dice el Tratado de Bejorot(4) y el de Sanedrín(5), y si consagra una mujer(6), el matrimonio es válido y sus hijos son como él, aunque su mujer también sea anatemizada, como dice el tratado de Kidushín(7) y el de Yevamot(8). Y no tan solo un judío anatemizado, sino también un prosélito(9) que vuelve a sus errores sigue siendo judío, aunque pasen muchas generaciones, eternamente será considerado judío.

Los descendientes de las Diez Tribus Perdidas

La prueba que a pesar del paso de las generaciones siga siendo considerado judío, la tomamos del rav Asé en nombre del rav Yehudá, en el tratado de Yevamot, que dice que si un gentil se casa con una mujer que actualmente es judía, hemos de considerar el matrimonio como válido, pues sospechamos que aquel gentil sea descendiente de las Diez Tribus(10), y cuando se lo relató a Shmuel le respondió que las mujeres de aquella generación no tuvieron descendencia o, según otra opinión, que no se movieron de allí hasta que las declararon(11) como gentiles en todos sus aspectos, a causa del versículo(12) “traicionaron al SEÑOR pues engendraron hijos extraños”, y esto significa, tanto en la primera como en la segunda versión, que el hijo de una mujer judía, aunque sea por parte de un gentil y a pesar del paso de las generaciones, sigue siendo judío, ya que “el mirto que crece entre cardos sigue siendo mirto y siguen llamándole mirto”.

Y si no fuese que las mujeres de aquella generación no engendraron o no las hubiesen declarado como gentiles a causa del versículo, deberíamos sospechar que el matrimonio de un gentil(13) tuviera actualmente el mismo valor que el de un judío, ya que podría ser un descendiente de las Diez Tribus.

No nos confundamos diciendo que la declaración que hicieron los Sabios considerándolos gentiles incluye también el caso en que un gentil se casa con una judía, ya que aparece muchas veces que el judío anatemizado es considerado como un judío, y así lo declararon todos los Maestros; o sea, que aquella declaración no fue más que para las mujeres de aquella generación.

Matrimonio y Préstamos con interés

Y Rashbá(14) escribió en su comentario al Tratado de Yevamot que la declaración que hicieron no significa que ahora cualquier judío que se comporte como un gentil y haga apostasía ya no le consideremos válido el matrimonio, sino que solo en aquella generación fueron descalificados. Y por lo tanto los hijos de los anatemizados, mientras la madre sea judía, aunque pasen diversas generaciones, y a pesar que el padre sea gentil y la madre apóstata, el hijo y su descendencia son judíos para siempre… y no se les considera como prosélitos; y si el hijo del apóstata quiere retornar(15) ¿te parece que puede casarse con una bastarda, como los prosélitos pueden hacer al no considerarlos parte de la Comunidad? No se puede ni imaginar una cosa así, ya que es nuestro hermano.

Y los alumnos de Rashi escribieron en nombre suyo que está prohibido prestar con intereses a los hijos de los apóstatas, incluso la teoría de Rabenu Tam que opina que el préstamo(16) está permitido, es a causa de que el apóstata es merecedor del castigo por su apostasía y no por el hecho de no ser hermano nuestro…

Así parece ser también la opinión de Maimónides, y así escribió mi abuelo paterno rabí Yoná D’es-Mestre y mi señor padre el Rashbats(17), que en paz sean, que ya escribieron que incluso los que permiten hacerles préstamos(18), prohíben recibir préstamos de ellos, ya que les haríamos cometer una prohibición.

Obligados a cumplir los Mandamientos

Habiendo puesto en claro que no se les considera prosélitos, no es, por lo tanto, necesario enseñarles los preceptos del judaísmo antes de aceptaros de nuevo y esto está claro ya que si dicen que no quieren aceptarlos ¿acaso los eximiremos de ellos? ¡Que el Eterno nos guarde de pensar tal cosa! Ya que él está tan obligado a respetarlos como nosotros mismos y no debemos espantarlo ni intimidarle, sino acercarlo con amor; y él está exhortado(19) desde que recibimos la Torá en el Sinai, y recibe el castigo si no los cumple y recibe el premio si los cumple como si fuera el Sumo Sacerdote; y todo quien transgrede la Ley de sus antepasados y no se arrepiente, merece el castigo.

Así decretaron Najmánides y Ran(20), la paz sea con ellos, a pesar de que no parece ser la opinión de Maimónides en su tratado legislativo sobre los Refractarios (Mamrim) cap. 3º, ya que escribió sobre los que apostatan de la Torá Oral diciendo que: “los hijos de aquellos errados y sus descendientes, que sus padres los alejaron de la verdad y nacieron y se criaron dentro de la apostasía, son como niños raptados por los gentiles y que se criaron en sus creencias, que son considerados como coaccionados, a pesar de haber oído decir que son judíos y hayan conocido gente judía y su religión, son considerados como coaccionados ya que los criaron en sus errores”.

Pero podemos considerar que Maimónides se refiere al caso en que ha conocido judíos y su religión; pero no hubo nadie que le explicara la verdad de la religión y no se convenció de que fuera verdad. Pero si reconoce que es verdad y no la acepta(21) está claro que merece el castigo, ya que al conocer la verdad desaparece la coacción y se convierte en apóstata incluso según la opinión de Maimónides.

Esto se puede reconocer en la frase que escribió “sus padres los alejaron de la verdad y nacieron y se criaron dentro de la apostasía”, que significa que solo aquellos que se criaron dentro de la apostasía son considerados coaccionados, ya que todos confían en sus padres más que en otras cien personas, ya que confía que no le enseñará mentidas sino solo(22) la verdad, y por esto se considera coaccionado y por esto se le considera coaccionado en este sentido. Pero quien conoce la religión de sus padres y no le alejaron sus padres haciéndole creer aquel error, y sabiendo que la religión mosaica es la verdadera y no quiere regresar, ya no está coaccionado en absoluto, y más según la opinión de Maimónides que ya no lo considera como un niño raptado por los gentiles, ya que en aquél caso no se dio cuenta de nada, pero si después de reconocer la verdad no quiere retornar ¡no tienes mayor apóstata que él!

Baños

Tampoco necesita los baños de la mikve, ya que no son necesarios más que para el prosélito, como explica el Tratado de Yevamot(23) y es como un judío que no cumplió el precepto de la circuncisión, que su padre no se la hizo, o que el Tribunal encargado no lo hizo, que está obligado hacerse circuncidar, y en este caso no necesita el baño en la mikve. Y así decretaron los rabinos de Francia, que un judío anatemizado, incluso después de haber idolatrado, no necesita los baños ni tampoco ser admitido en un Tribunal de tres jueces. A pesar de que el Tratado de Yevamot dice quien se separa del prepucio(24) es como si se separara de la tumba(25), esto es en cuestiones de santidad y pureza relacionadas con el Templo, pero nosotros, por desgracia, estamos todos impuros, y él es como nosotros. Y más aún, ya que allí hablan de un gentil que se circuncida y nosotros hablamos de un judío que lo hace. Y además, los baños no son suficientes para quitar la impureza de la tumba(26).

Bendiciones de circuncisión

Habiendo considerado que es judío y que no necesita baños ni ser admitido por un Tribunal, y que está obligado a cumplir todos los mandamientos, por lo tanto, así como el padre que circuncida a su hijo ha de bendecir al Creador diciendo: (27)“hacerlo entrar en el Pacto de Avraham”, ya que el padre es quien tiene la obligación de cumplir el mandamiento y en caso de que el padre no lo cumpla, el hijo está obligado a circuncidarse a sí mismo, como dice el Tratado de Quidushín, ya que hemos dicho que está penado con Caret(28) mientras no se circuncide; pero esto solo en caso de una persona mayor que su padre no le circuncidó y él tampoco lo hace, como decreta el Tratado de Quidushín. Y a pesar de que rabí Yehudá ben Yakar, en paz sea, escribió en su libro Maayán Ganim que el padre no ha de recitar esta bendición ya que no está en el Talmud ni en los decretos de los Geonim, ni tampoco corresponde la expresión ‘hacer entrar’ a la de ‘el pacto’. Pero no tiene razón, ya que en el segundo capítulo del Tratado de Critot se usa esta expresión diciendo que nuestros antepasados ‘entraron en el Pacto Divino’, y por lo tanto igual que el padre debe recitarlo, así mismo lo debe hacer él, y así lo establecimos en Argel…

De este modo hemos aprendido que ha de recitar dos otras bendiciones “que nos ha ordenado sobre la circuncisión” y “que ha santificado el amado”(29) y no incluye las dos oraciones en una como se hace en la circuncisión de los esclavos, como dice el Talmud, que para los esclavos se recita: “que nos ha santificado con sus mandamientos y nos ha mandado circuncidar los esclavos vertiendo la sangre del pacto, etc… Alabado seas SEÑOR que decretas el Pacto”, ya que hemos puesto en claro que el hijo de una anatemizada no es prosélito.

…Y el motivo que en los esclavos se incluyen las dos bendiciones en una, es porque la circuncisión le fue concedida a la prole de Yaacov, y por tanto(30) no puede decir “que ha santificado el amado desde el vientre” ya que no ha señalado la carne con el Santo Pacto más que a Israel, y los descendientes del ‘amado’, o sea, Yitzjak (así lo interpreta el Midrash) vienen solamente por Yaacov… y por tanto no puede recitar esta bendición (con los esclavos)…

Tratamiento de la herida

Aquí, en Alger, acostumbramos a poner sobre la herida, después de la circuncisión, unos polvos hechos de ingredientes coagulantes, y a pesar de que son efectivos con los niños pequeños que tienen la piel fina y cuya herida se cura enseguida y no se infecta, pero con los adultos que la herida es grande pues su piel ya es gruesa, tememos que se deteriore: y el libro de Manhig escribe la receta de dos vendas, la primera con comino triturado con clara de huevo mezclado, o apio con aceite de oliva y yema de huevo frita con grasa de gallina.

Y me parece que ambas son necesarias: la primera con comino y clara de huevo, ya que la clara enfría y para la sangre y el comino la coagula; y después la otra para curar la herida que no se infecte. Pero creo que conviene cambiar el aceite de oliva con aceite de rosas ya que tanto coagula como enfría, mientras que el aceite de oliva calienta y es necesario añadirle caldo de lengua de buey que en árabe se llama mesasa y en forastero flasanga, ya que se deben mezclar los ingredientes primero con los que paran la sangre, según la experiencia médica, y el caldo de apio la restringe pero no la interrumpe, y nosotros necesitamos ingredientes que paren la sangre para que no se infecte, y el caldo de buey la enfría y la interrumpe.
Y que el Señor nos cure tanto el alma como el cuerpo y nos proporcione, tanto al alma como al cuerpo, tranquilidad y alegría y nos quite las malas inclinaciones, no dé libertad y nos inscriba en el libro de los que Le aman.

Bendición para quien hace el Retorno

“D’ios nuestro y D’ios de nuestros padres: ayudad a vuestro siervo de nombre xx y apiadaos de él, y así como inclinasteis su corazón para retornar de buen grado a Vuestra Voluntad, sembrad igualmente en su corazón Vuestro amor y temor, y abrid su corazón a Vuestra Torá, dirigidlo por el camino de Vuestros mandamientos, para que sea agradable ante Tí; así sea, amén”.

(1)“meshumadim”, o sea, conversos al cristianismo
(2)Coaccionados incircuncisos
(3)Una persona que quiere convertirse al judaísmo, después de examinarse ante un Tribunal rabínico competente y después de comunicarle parte de los mandamientos, debe circuncidarse y después debe sumergirse en la Mikve (baño ritual) para que su conversión sea válida.
(4)Capítulo 4º
(5)Capítulo 6º
(6)= si se casa con una mujer
(7)Capítulo 3º
(8)Primer y segundo capítulo, y también el 4º
(9)Al judaísmo
(10)Del reino de Israel, que desaparecieron
(11)A los descendientes de las Diez Tribus
(12)Hoshéa (Oseas 5:7)
(13)Con una mujer judía
(14)Rabí Shlomó ben Aderet
(15)A la fe judía
(16)Con intereses
(17)Acróstico de Rabí Shimón ben Tsémaj
(18)Con intereses
(19)A cumplir todos los mandamientos
(20)Rabenu Nissim
(21)No acepta complir los mandamientos del judaísmo
(22)…lo que considere el padre ser…
(23)Capítulo 4º
(24)O sea, el que se circuncida
(25)Que necesita purificarse en la mikve
(26)Sinó que es necesaria la ceniza de la vaca roja, pero se trata solo de una costumbre y no de la Ley.
(27)Las bendiciones que deben recitarse durante la circuncisión son las siguientes:
(El que hace la circuncisión dice): “Alabado seas SEÑOR D’ios nuestro, Rey del Universo, que nos ha consagrado con sus mandamientos y nos ha ordenado sobre la circuncisión”.
(y se efectúa la circuncisión, mientras el padre del niño sigue recitando otras bendiciones):
“Alabado seas SEÑOR D’ios nuestro, rey del Universo, que nos ha santificado con sus mandamientos y nos ha ordenado hacerlo entrar en el Pacto de Abraham”.
(y se añade otra bendición que no es explusiva de la circuncisión y se recita en toda ocasión festiva): “Alabado seas SEÑOR D’ios nuestro, rey del Universo, que nos ha dado vida, y nos ha conservado y nos ha permitido llegar a este momento”.
(y después, con una copa de vino en mano, se recitan dos bendiciones más):
“Alabado seas SEÑOR D’ios nuestro, rey del Universo, Creador del fruto de la vid”
“Alabado seas SEÑOR D’ios nuestro, rey del Universo, que ha santificado el amado desde el vientre y puso el decreto en su carne y señaló a sus descendientes con la señal del Santo Pacto, por tanto, en recompensa, D’ios Vivo, Heredad nuestra, Roca nuestra, ordena salvar los cuerpos de nuestros amados de cualquier destrucción, por amor a la señal que hay en nuestra carne. Alabado seas SEÑOR, que decretó el Pacto.
(28)“Exterminio”
(29)Ver nota 27
(30)Con los esclavos

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