Mandamientos prácticos

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Por el Rabino Nissan ben Abraham

10 mandamientosLos mandamientos judíos

Poco antes de la expulsión de los judíos de España se estableció en los Reinos de Castilla y Aragón una nueva institución, que en realidad no  era más que la ampliación y adaptación de otra más antigua, y la llamaron el Santo Oficio de la Inquisición.

Se quejaban los cristianos sevillanos que aquellos judíos que se convirtieron al cristianismo unas décadas antes, no cumplían con sus nuevos deberes como cristianos, y por ello era necesario establecer una ‘policía’ y un Tribunal que se ocuparan de guardar el cumplimiento del cristianismo y castigar a los herejes.

El principal problema es que el término de ‘guardar el cristianismo’ era de difícil definición. Cierto que los cristianos deben asistir a misa los domingos y fiestas de guardar, cierto que hay unos principios de fe, unas oraciones. Cierto que hay unos actos determinados, como el robar, el asesinar, perjurar o blasfemar, que se consideran ‘pecado’ y está prohibido hacerlos y la mayoría de la gente se guarda de pecar, o por lo menos no lo hace en público o descaradamente, comprende que no deben hacerlo. Aparte de esto, no hay mucho más.

Cuando se aplicaban a perseguir a los judíos convertidos al cristianismo, se ampliaba muchísimo el horizonte de las posibilidades, ya que el judaísmo está llenos de ‘mandamientos’, de acciones que deben hacerse a diario, aparte de las prohibiciones, mucho más numerosas que las de los cristianos. Y por lo tanto la Inquisición ya tenía muchas más posibilidades de ‘pescar’ a los pecadores cristianos-nuevos: cuando uno de ellos cumplía con un precepto del judaísmo, significaba que no era un buen cristiano. Cuando se abstenía de hacer algo prohibido por el judaísmo y que no estaba prohibido por el cristianismo, como el descanso en sábado, era clara señal que seguía cumpliendo con las normas del judaísmo y por lo tanto era un hereje para los cristianos.

¿Diez Mandamientos, o más?

Con el trasfondo de lo que acabamos de ver, surge la pregunta de la importancia o la necesidad del cumplimiento de estos mandamientos. ¿Cuántos y cuáles son? ¿Pueden suprimirse o ignorarse? ¿De dónde han salido y quién los ha impuesto?

Muchos cristianos conocen, sin duda, las llamadas ‘Tablas de la Ley’, aquellas dos tablas de piedra que Moisés trajo en sus manos cuando descendió del Monte Sinai, en las que el Creador había grabado los ‘Diez Mandamientos’. Pero con esto se acaban los ‘Mandamientos’. ¿De dónde salen todos los demás?

Los judíos aseguran que hay muchos más. Un total de 613 mandamientos.

¿Costumbres anticuadas?

Los más ‘populares’ son los que hablan de la ‘dieta judía’, la prohibición de comer carne de cerdo y de otros muchos animales, la prohibición de comer pan fermentado en la fiesta de Pésaj, la Pascua judía, etc. etc. Pero hay igualmente otros muchos mandamientos que ‘se entrometen’ en prácticamente todos los aspectos de la vida. Unos mandamientos considerados ‘anticuados’ por aquellos que quieren vivir una vida emancipada, libre de ‘obscurantismos medievales’, adaptada al siglo 21. Para muchos cristianos, los judíos, con el cumplimiento de su ‘caduca Ley’, han quedado fosilizados en la época helenista o mucho antes (aparte del grave crimen del deicidio). Y no faltan, por desgracia, los judíos que también consideran que muchos de estos mandamientos ya están ‘pasados de moda’.

La verdad es que quien lea atentamente los cinco libros del Pentateuco, lo que los judíos llaman La Torá, podrá encontrar la mayoría de estos mandamientos de los que hablan los Sabios judíos. Algunos serán un poco difíciles de encontrar, no tan solo por las terribles traducciones tergiversadas (tendrán que aprender hebreo para poder leer el original), sino porque ‘hay que pensar’ para entender lo que dice la Torá. Y esto ya es mucho pedir.

Y no hemos mencionado que la Torá Escrita es solo una parte del mensaje divino. Tenemos también la Torá Oral que no solo explica el significado y las condiciones de los mandamientos, sino que también añade otros que tan solo estaban levemente insinuados en la Torá Escrita. Una Torá entregada al Pueblo de Israel.

Los Sabios

Los Sabios judíos se dedicaron desde los primeros días después de la entrega de la Torá (Oral y Escrita) a descubrir los mandamientos que en ella aparecen, definiendo a cada uno de ellos, buscando las excepciones y las condiciones, el qué hacer en caso de presunta contradicción entre ellos, etc.

Hace unos dos mil años se vieron en la necesidad de poner por escrito la Torá Oral; no todo de una vez, sino en diferentes fases, mezclada ya con las explicaciones, con las condiciones y particularidades descubiertas a lo largo de los años por los Sabios de Israel. Son estas obras la Mishná, el Midrash y el Talmud, principalmente, aunque hay muchas otras.

Así pues, no son inventos de los Sabios sino Palabra Divina. No son normas impuestas por el hombre, por sabio que sea, sino normas que el Creador ha considerado necesarias para nosotros.

Dos capas

En ellas descubrimos dos capas superpuestas: una capa que podríamos llamar ‘humana’, destinada a toda la humanidad por igual, con la prohibición de asesinar, de mentir o de blasfemar y de robar, y con la obligación de respetar a los padres, etc. Y un segundo estrato destinado únicamente al Pueblo de Israel: ‘Yo soy el Señor vuestro D’ios, que os saqué de la Tierra de Egipto’, comerás pan ácimo en el aniversario de tu Salida de Egipto, etc. Los japoneses, ni los franceses o los rusos, no salieron de Egipto. Solo el Pueblo de Israel. Por lo que, en realidad, una gran parte de los mandamientos de la Torá está destinado únicamente para él.

Una de las más importantes funciones de los Sabios de Israel a lo largo de la historia ha sido descubrir el motivo espiritual de cada mandamiento y su forma abstracta, de modo que pudieran ser aplicados correctamente en las nuevas condiciones de la vida.

Por ejemplo, muchos mandamientos estaban relacionados con el Templo; al ser éste destruido, debieron aplicarse los principios de aquellos mandamientos a la nueva situación, cosa que hizo el Sanedrín, en Gran Tribunal de Israel, que había en aquel tiempo.

Lo mismo al aparecer nuevos inventos, como los aparatos eléctricos o medios de transporte que no existían en el pasado. La Torá dice, por ejemplo, que está prohibido, entre otras cosas, encender el fuego en sábado. ¿Qué implica exactamente esta prohibición? ¿Se debe al trabajo que suponía en aquél tiempo? ¿O debemos entender que otro principio se esconde tras esta prohibición, y las demás referidas al descanso del sábado?

Cumplir la Voluntad Divina

En todos sus estudios, intentan los Sabios descubrir, por medio de las palabras ya recibidas el Creador, cuál es Su voluntad y cómo quiere que nos comportemos. Tenemos los indicios, unos más claros que otros, y lo que nos falta es comprobar, al cruzar las informaciones y las deducciones, si responden a los principios de la Torá. Como un hijo que se esfuerza en reconocer, basándose en los indicios ya conocidos, cuál es la voluntad de su padre en tal caso y en tal otro, para ser de su agrado y para honrarlo.

Nosotros, que aún no nos hemos esforzado lo suficiente como para poder entender todas las explicaciones de nuestros Sabios, aceptamos libremente y con alegría sus decisiones y las ponemos en práctica, sabiendo que con ello estamos cumpliendo con la Voluntad Divina para nuestro bien y el de toda la Humanidad. Y cuanto más y mejor lo entendemos, más nos unimos al Creador.

4 thoughts on “Mandamientos prácticos”

  1. Muchas gracias por compartir, nos ayuda mucho a seguir aprendiendo, y muy correcto en la explicación. Cumplir la voluntad Divina es hacer y vivir los mandamientos de acuerdo al orden establecido por el Creador, pues entendemos que sus mandamientos son mandamientos para darnos vida, y esa es la voluntad Divina.

  2. es interesante saber todo lo relacionado a La Tora, los 5 libros del pentateuco, mi pregunta es, cada año repiten los 5 libros, o cuando se terminan de estudiar se da un tiempo para volver a iniciarlos. y pregunto en las celebraciones importantes que celebran siempre tienen que terminar conviviendo con licores hasta emborracharse, xq hay que estar alegres por esa fiesta

    1. Shalom, muchas gracias por tu comentario o por tu inquietud, primero con respecto a la lectura de la Torá se realiza cada año, y en las fiestas judías es muy importante la alegría ya que es el sentimiento mas elevado del Hombre y puede influenciar mucho a la propia persona y a los que se encuentran con el, pero es muy importante no confundir esto con actos desbordados y excesivos en los que se llega a la falta de conciencia y la falta del buen juicio de cada persona, en cada fiesta es necesario santificar con una copa de vino y con pan simbolos perpetuos de la buena vida y la alimentación y ambos son bendición, fuera de este acto que celebramos shabat en shabat y de cada fiesta, los limites y el correcto comportamiento depende de la persona. Emborracharse de ninguna manera te llevaría al estado de alegría y espiritualidad al que estila la vida Judía para una persona devota y misericordiosa.

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