Unidad jud?a y la tumba de Yosef

Por Michael Freund

La Tumba de Yosef

Recientemente, en uno de los lugares menos esperados, entr? en contacto con el poder de la unidad del pueblo jud?o. Despu?s de la medianoche, el convoy de autos y autobuses bien custodiado por el ej?rcito israel?, ingres? a las desiertas calles de Shchem (Nablus).

A lo largo del mismo, hab?a j?venes soldados uniformados de Tzahal, manteniendo un ojo cuidadoso en los cientos de jud?os los cuales afrontaban valientemente la noche y los vecinos hostiles y visitaban el sagrado sitio jud?o en el coraz?n de los territorios controlados por los palestinos.

Durante a?os, quise visitar la tumba de Yosef, el lugar de entierro de uno de nuestros grandes ancestros b?blicos y uno de los sitios de principal significado religioso, hist?rico y arqueol?gico. De hecho, el difunto Dr. Zvi Il?n, uno de los m?s importantes arque?logos, describe a la tumba de Yosef como ?una de las tumbas cuya localizaci?n es conocida con el mayor grado de certeza y se basa en documentaci?n continua desde tiempos b?blicos?.

De acuerdo al libro de Yehosh?a (24:32), ?los huesos de Yosef junto con los hijos de Israel, fueron tra?dos de Egipto y enterrados en Shchem en la parcela de territorio que fue adquirida por Yaacov?. Textos rab?nicos antiguos, tales como la mishn?, mencionan el sitio, as? como el historiador de la Iglesia, Eusebio de Caesarea, quien visit? all? hace 1700 a?os atr?s. Ge?grafos ?rabes, jud?os peregrinos de la ?poca medieval, historiadores samaritanos e incluso cart?grafos ingleses del siglo XIX, todos coinciden respecto a la localizaci?n de la tumba de Yosef.

Pero desde que Israel ignominiosamente abandon? el sitio bajo un granizo de tiroteos palestinos el 7 de octubre del 2000, visitar la tumba se ha tornado un desaf?o log?stico.

Actualmente, los israel?es tienen permitido acceder a la tumba solo una vez por mes, en las horas peque?as de la noche y bajo supervisi?n estricta de Tzahal.

PRINCIPIOS B?SICOS tales como libertad de culto y reuni?n, son dejados de lado, teniendo como resultado que solo 1200 jud?os pueden visitar la tumba de Yosef en la noche al mes que esto es permitido.

Esto puede parecer bastante, pero la demanda es mucho mayor. Durante mi visita, not? que los tel?fonos de los organizadores no paraban de sonar, mientras ten?an que enfrentarse a todas aquellas personas que rogaban que se les garantice un lugar en los autobuses para poder visitar la tumba. Pr?cticamente nadie de ellos pudo ingresar.

Cuando llegamos al peque?o complejo, el cual fue recientemente restaurado luego de ser profanado por los palestinos locales, los devotos bajaron de los autobuses e ingresaron inmediatamente a la peque?a sala, tratando de llegar lo m?s cercano posible a la tumba.

Plegarias silenciosas fueron recitadas, mientras que varios feligreses se mov?an hacia adelante y hacia atr?s, con los ojos cerrados y las cabezas hacia el cielo. Otros tomaron peque?os vol?menes y lloraron silenciosamente mientras le?an las l?neas eternas de los salmos.

Luego de dedicar algunas plegarias personales al creador, mir? alrededor del cuarto, maravillado con el poder espiritual del lugar. Muchas naciones rinden homenaje a sus patriarcas, pero solo el pueblo jud?o lo hace de manera tan trascendente, invocando su rectitud con esperanza de obtener la misericordia Divina.

Y luego una escena atrajo mi mirada, una tan sutil y sublime que me tom? unos momentos apreciar su esplendor.

Parados en la tumba, uno al lado del otro, hab?a cuatro hombres que no ten?an nada en com?n. Uno era un oficial religioso sionista en un uniforme verde.

Junto a ?l, se encontraba un jud?o jas?dico con una larga barba blanca, vestido con su atuendo tradicional. Junto a ?l, se encontraba un polic?a sefarad? y a su lado un turista americano con un gorro de baseball con las letras NY.

ESTOS CUATRO jud?os viven en mundos totalmente diferentes, pens? para m?. Sus marcos son variados, as? como sus costumbres y sus ideolog?as son diversas. E incluso sus ritmos de vida lo son.

Y sin embargo, por unos pocos momentos, todos fueron tra?dos a este lugar sagrado, y a pesar de todo lo que puede dividirlos, estaban parados en conjunto, dejando toda distinci?n y discrepancia.

Eran cuatro jud?os que vinieron a rezar, nada m?s y nada menos.

Y as? es como debe ser.

Durante un milenio, la tumba de Yosef ha sido un im?n para el peregrinaje jud?o y la plegaria. Pero hoy en d?a, sirve una igualmente importante funci?n: la uni?n jud?a y la concordia. Que ir?nico, pens?, que Yosef, que ha sido una v?ctima de la rivalidad en la historia b?blica, ahora pruebe ser una fuerza para forzar la fraternidad jud?a.

Debido a nuestras circunstancias actuales, solo esa deber?a ser una raz?n para expandir el acceso jud?o a la tumba. Actualmente, como ladr?n en la noche, los jud?os son forzados a ingresar a Shchem en la oscuridad, en un acuerdo mensual que es humillante as? como desagradable. Ninguna naci?n que se respete a s? misma impondr?a tales restricciones para visitar a un sitio nacional tan importante, y tampoco Israel deber?a hacerlo.

El Estado Jud?o deber?a volver a reafirmar el control sobre la tumba de Yosef y tomar medidas que aseguren que los jud?os pueden visitar cuando lo deseen, incluyendo durante la plena luz del d?a. No demandamos nada m?s que libertad de culto.

Dos veces en la historia jud?a Yosef fue abandonado por sus hermanos y entregado a extra?os. La primera vez fue en la historia b?blica, cuando fue vendido a comerciantes viajeros. La segunda fue en octubre del 2000, cuando su tumba fue rodeada de amotinadores palestinos.

Es tiempo de corregir este da?o y retomar la tumba de Yosef y junto con esto, la llave de la uni?n jud?a.

4 thoughts on “Unidad jud?a y la tumba de Yosef

  • September 12, 2012 at 1:54 pm
    Permalink

    AL PUEBLO DE ISRAEL SE LE DEBE RESPETAR….PEDIMOS LIBERTAD DE CULTO….VIVA ISRAEL

    Reply
  • September 13, 2012 at 4:25 pm
    Permalink

    Creo que un lugar tan delicado y apreciado a la historia judia deberia ser mejor considerado por las autoridades y retomar el control de la zona hay cosas que no pueden ser negociables frente a la unidad e identidad como una pueblo y nacion, mis plegarias y ruego al todopoderoso por su pueblo

    Reply
  • September 20, 2012 at 8:39 am
    Permalink

    recordar estos personajes biblicos ,es encontrarse con el Dios de ellos ,y aunque ellos ya no viven en esta tierra, Dios sigue diciendo que El es Dios de vivos y no de muertos. Bendito para siempre el Dios de Israel.

    Reply
  • October 25, 2012 at 7:33 pm
    Permalink

    Oro a Dios constantemente por la unidad del pueblo escogido por DIOS…iSRAEL…

    Reply

Leave a Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.