En memoria a un guerrero cristiano por Zión

Orde Wingate

Por Michael Freund

El mes pasado, se conmemoró el aniversario no.68 de la muerte de un gran hombre, uno cuya contribución al establecimiento del Estado de Israel y su defensa no puede ser sobreestimada.

Y si bien varias calles, avenidas e instituciones educativas llevan su nombre a lo largo del país, el importante rol de Orde Wingate en la fundación y establecimiento de la soberanía judía ha comenzado a desvanecerse de la memoria pública.

Sólo pregúntele a un israelí sobre Wingate, y la mayoría probablemente pensará que se refiere al instituto de educación física y deporte en Nethania, y no a la persona por el cual dicho instituto fue llamado así.

Esto es una gran injusticia y no puede permitirse. Estamos causando un gran perjuicio a la historia y a nosotros mismos, al no hacer más por recordarlo.

Póngalo simplemente, Wingate fue un guerrero cristiano por Zión, un hombre cuya pasión y creencias lo llevaron a desafiar los sentimientos pro árabes del momento y a adoptar la causa sionista. Ha establecido un noble ejemplo de lucha contra el terror, rechazándolo tanto como política, como como cosmovisión.

En 1936, en la cumbre del terror árabe conocido como La Revuelta Árabe, Wingate servía como capitán británico de inteligencia. Asignado a la unidad británica a cargo de la ciudad de Haifa, rápidamente comenzó a admirar al pueblo judío y a su determinación por reclamar la tierra que les había sido prometida por su Creador.

Brigada Especial Nocturna

Wingate comenzó a entrenar voluntarios judíos, los cuales servían en unidades de defensa activa que más tarde se conocieron como Brigadas Especiales Nocturnas. Las mismas, llevaron a cabo audaces misiones para proteger a las comunidades judías ante los terroristas árabes, generalmente realizando operaciones que penetraban bien dentro de los pueblos árabes.

Wingate, atraído por su intenso amor y profundo conocimiento de la Biblia, empleó estrategias y tácticas que había destilado al estudiar las campañas de Yeoshúa, Gidón y el Rey David. Como oficial, enfatizó la necesidad de atacar antes que el enemigo lo haga y de llevar la pelea al territorio de este último. Ambos principios, posteriormente se convertirían en el centro de la postura de defensa israelí y de la doctrina militar de la misma.

Wingate organizó entrenamientos especiales en Ein Harod, donde algunos de los futuros líderes militares de Israel fueron capacitados. Soñó con liderar algún día un ejército judío, y creó vínculos de amistad con líderes sionistas tales como Jaim Weitzman y Moshé Sharet.

Para los judíos que vivían en el pre-estado de Israel, Wingate pasó a ser conocido como “Haiedid”, o “el amigo”, pero muchos de sus colegas británicos miraron con recelo su afición por la Causa Judía. Oficiales compatriotas los criticaron fuertemente, forzando a Wingate a escribir en 1939 una apelación formal en la cual dice “no estoy avergonzado de decir que soy un real y devoto admirador de la causa judía… Si más oficiales hubiesen compartido mi visión, la rebelión [árabe] hubiese finalizado rápidamente hace alguno años atrás”.

A causa de dicho documento, Wingate fue convocado a Inglaterra de forma poco ceremoniosa, y allí, las autoridades llegaron tan lejos, prohibiéndole retornar a la Tierra de Israel.

Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Wingate fue asignado a Etiopía, para así contrarrestar la ocupación italiana fascista en el país, lo que hizo con gran éxito.

Luego fue enviado a Burma, donde lideró un grupo de guerreros en la selva, contra las fuerzas japonesas. Fue allí, el 24 de marzo de 1944, que Wingate, en ese momento comandante mayor, falleció en un trágico accidente de avión. Tenía solo 41 años. En su corta vida, Wingate logró obtener tres veces distinciones por su servicio militar.

Más importante, sin embargo, es que ganó la gratitud del pueblo de Israel.

Cuando las noticias de su muerte llegaron a Jerusalem, fue organizado un servicio memorial en la Sinagoga Yeshurún e incluso fue compuesta una versión especial dirigida a él del Kel Malé Rajamim. “Recuérda su amor por las palabras de los profetas, en lo que concierne al regreso del pueblo de Israel a la Tierra Santa”, dice la plegaria, agregando, “Sea el nombre de Orde Wingate recordado en el libro de la redención de la Casa de Israel para la eternidad”.

David Ben Gurión dijo que si Wingate hubiese vivido para ver el establecimiento del Estado de Israel, seguramente se le hubiese pedido liderar su ejército. Y en su autobiografía, Jaim Weitzman se refirió a Wingate como “El Lawrence de Judea”, subrayando su “apasionada simpatía – uno diría su auto identificación – con los mayores ideales sionistas”. Cada año, los veteranos de guerra judíos de los EEUU realizan ceremonias de recordación, en América e Israel, para honrar a Wingate y a su legado.

Wingate con Moshé Sharet

En uno de estos eventos, en 1995, el Gran Rabino de Israel, el Rabino Israel Meir Lau, relató una penosa historia, narrando que en 1943, mientras se encontraba en Burma, Wingate le escribió a un amigo diciéndole que no ha olvidado la causa sionista. “Prometiste no olvidarnos”, dijo el Rabino Lau, “y nosotros prometemos no olvidarte a ti, ni nosotros ni nuestros hijos”. A la luz de todo lo que Orde Wingate, un oficial británico y un cristiano que creía en la biblia, hizo por nuestro pueblo, es nuestra obligación cumplir esta promesa.

Sea su memoria bendita.

5 thoughts on “En memoria a un guerrero cristiano por Zión”

  1. Definitivamente, la historia de este oficial de guerra Britanico, no puede pasdar desapercibida. Del mismo modo, estamos comprometidos con defender la existencia del Estado de israel y a nuestros hermanos judios.
    ¡ viva Israel!

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