Shabat frente a las playas de Marruecos

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Gibraltar

La colonia británica en el extremo de la península ibérica preserva olores españoles de la España previa a la expulsión, y mantiene una comunidad judía pequeña, antigua y la cual respeta shabat.

Esta es la historia de una comunidad de 300 años, la cual se caracteriza entre otras cosas debido a que todos sus miembros respetan shabat. Quien camina por las calles de Gibraltar en shabat, verá que más de la mitad de los negocios de la pequeña ciudad se encuentran cerrados, debido a que todos los judíos locales cierran sus empresas. A pesar de que shabat es el día de comercio que más ganancias da, debido a los barcos y a los turistas que llegan a la ciudad – puerto exento de impuestos – no hay un solo judío entre los 600 judíos del lugar que trabaje en shabat o que abra su negocio.

Gibraltar es sin duda alguna una comunidad judía especial entre las comunidades judías de la diáspora. En el punto más al sur del oeste de Europa, a una distancia pequeña de África, hay un enclave geográfico único, el cual es a su vez un enclave judío en relación al resto de Europa y al mundo entero. Gibraltar es de hecho una mezcla histórica de la comunidad española, británica y marroquí, la cual durante los años desarrolló su suave y amable carácter. El carácter de la comunidad judía de Gibraltar compite tan solo con el increíble paisaje que la rodea.

Colonia británica con un toque español

Gibraltar es un país pequeño, con un territorio de aproximadamente 6.5 kilómetros cuadrados. El país cuenta con 25.000 ciudadanos, de ellos cerca de 600 judíos (2.5%). Dicha pequeña comunidad tiene una increíble influencia sobre la ciudad, y los judíos son una parte central de la historia del lugar.

A pesar de su pequeñez, Gibraltar es un punto estratégico de primer nivel. Aquí se encuentran Europa y África, de norte a sur; y el Mar Mediterráneo con el Océano Atlántico – del este al oeste. El estrecho de Gibraltar “cierra” el Mar Mediterráneo, y desde Gibraltar misma se ve Marruecos y “tras él” todo África.

No es casualidad que muchos han luchado por controlar el lugar. En el aspecto geográfico, Gibraltar es parte de España, pero en el aspecto militar y político, tiene una gran importancia para los británicos, los cuales lucharon con toda su fuerza por el lugar y lo controlan hasta hoy en día. Hace 300 años que España demanda el control del lugar nuevamente, pero a pesar de todos los intentos, ya sean de guerra o de paz, Gibraltar sigue en manos de los británicos. Desde el siglo XVIII y hasta hoy día, la misma es una colonia británica: el gobernador de Gibraltar es un representante de la reina inglesa (el primer ministro es elegido por los ciudadanos), y los juzgados juzgan de acuerdo a la ley inglesa. Los vuelos directos desde Londres aterrizan en un aeropuerto sumamente único en el mundo – la pista de aterrizaje fue construida como un muelle artificial sobre el agua, de 200 metros de largo. El aeropuerto cruza el centro de la ciudad, y cuando aterrizan aviones, se cierran las calles de alrededor, así como el paso de autos, hasta después del aterrizaje…

El nombre Gibraltar es al parecer una abreviatura de las palabras árabes “G´iber el Tarik”, el Monte Tarik, el cual es llamado a nombre de un héroe musulmán que conquistó España en el siglo VIII.

Salvación del ataque de piratas

Los judíos vivieron en Gibraltar por lo menos desde el siglo XIV. Las reseñas históricas nos enseñan que la comunidad judía publicó un llamado de ayuda (en el año 1356) para liberar un grupo de judíos que fueron tomados prisioneros por medio de piratas. Otro documento demuestra que un grupo de judíos anusim, los cuales se escaparon de las persecuciones en Andalucía, pidieron asentarse en Gibraltar en 1473. Luego de la expulsión de España en 1492, muchos judíos pasaron por Gibraltar en su camino al norte de África. La ola contraria, de regreso del norte de África hacia la península ibérica, creo la comunidad judía de Gibraltar: comerciantes judíos de Tetuán, Marruecos, vinieron a asentarse poco tiempo después de que Gibraltar fue conquistada por primera vez por los ingleses en 1704.

Desde la prohibición de ingreso hasta primer ministro

En una de las secciones del acuerdo Utrecht de 1704, donde España transfiere el dominio de Gibraltar a los ingleses, aparece una sección con características antisemitas claras, la cual establece la prohibición del asentamiento de judíos en la península ibérica: “Su Majestad inglesa, de acuerdo al pedido del rey católico, acepta que no se asienten judíos ni árabes en Gibraltar y que no puedan adquirir bienes raíces”.

Al comienzo, el gobierno británico se esforzó por cumplir con esta restricción y “limpiar” a Gibraltar de sus judíos, sin embargo, las necesidades prácticas de preservar el comercio con Marruecos eran más fuertes que los acuerdos, y llevaron finalmente a la cancelación de dicho artículo. Debido a que Gibraltar dependía de Marruecos en todo lo que se refería a la provisión de alimentos los cuales eran difíciles de traer desde Inglaterra. Dicha dependencia era crítica cada vez que España sitiaba la colonia. Los comerciantes judíos de Marruecos eran los responsables de la transferencia de comida para el ejército británico y para los ciudadanos y así pasaron a ser habitantes del lugar. De hecho, la presencia judía en Gibraltar es continua desde 1704, un hecho poco común en Europa. La shoá no afectó a los judíos de Gibraltar – la cual se mantuvo con soberanía británica durante la guerra. La mayoría de los judíos de Gibraltar fueron evacuados, como el resto de los ciudadanos, ha Inglaterra y Jamaica para que la colonia sirva de base militar de los aliados. Luego de la guerra, volvieron a Gibraltar solo la mitad de los judíos del lugar, y la comunidad se encogió bastante.

A pesar del mal comienzo, justamente el primer Primer Ministro de la historia de Gibraltar era judío: Sr Ioshúa Jazan. Joshua Jazan dirigió la vida política de Gibraltar durante más de 30 años, primero como Alcalde y luego como Primer Ministro (el líder de los Ministros en términos locales). Y no se trata de un “judío – domesticado”: cuando era Primer Ministro, Jazan era a su vez el presidente del Beit Kneset Nefutzot Iehudá.

Por supuesto que los judíos también sufrieron por el hecho de que el Primer Ministro era judío, dado que éste, no estaba dispuesto a realizar doble estándar entre los judíos y los habitantes locales y siempre juzgaba a los judíos con más severidad…

4 sinagogas

En 1749 fueron quitadas todas las limitaciones legales sobre el asentamiento de judíos en la colonia, y el primer rabino del lugar, el Rabino Aizik Nieto, vino de Londres y fundó la comunidad “Shaar Shamaim”, la más antigua sinagoga de Gibraltar. Con el florecimiento de la comunidad fueron construidos otras sinagogas adicionales: Nefutzot Iehudá (uno de las más lindas y la cual cuenta con grandes decoraciones) en 1781; Etz Hajaim en 1781 y Abudraham en 1820. Hoy en día, las cuatro sinagogas – las cuales no son grandes pero su belleza impresiona y se nota que hay una gran inversión en ellos – siguen existiendo y se encuentran funcionando, mientras que el más antiguo es a su vez el más activo. Una sinagoga para jóvenes fue agregada, la cual funciona en shabat dentro del colegio comunitario.

Las sinagogas continúan siendo el centro comunitario incluso hoy día. En shabat, todas las 5 sinagogas se encuentran activas y están llenas de feligreses; la comunidad desarrolló una creativa idea para preservar el respeto y el lugar de las sinagogas y para asegurar el uso de las mismas durante la semana. Durante el año, los feligreses mantienen una especie de rotación entre las instituciones. Dividen al año en 4 partes, y en cada Beit Kneset rezan shajarit, minjá y arvit en forma alternada durante tres meses. Cuando es el turno de uno, todo el público se reúne en él durante la semana, y el resto está abierto solo en shabat.

Esta técnica especial, es una muy creativa forma de preservar las sinagogas y la unión de la comunidad.

Ecos de la España antigua

En todas las sinagogas se entonan en Shabat melodías sefaradiot y de acuerdo al rito sefaradí de antes de la inquisición. La mayoría de las costumbres se asimilan a las costumbres marroquíes, sin embargo algunas reflejan las costumbres de España antes de la expulsión. Hasta hoy en día se acostumbra a leer en shabat y jol hamoed pesaj shir hashirim en Ladino, y Pirkei Avot entre Pesaj y Shavuot en Ladino como se acostumbraba en España antes de la expulsión. Una de las canciones que nunca saltearán la mesa de shabat de la familia judía de Gibraltar es la famosa canción “bendigamos”.

Dicha canción es una plegaria que se dice después de la comida, y que representa una especie de sustituto al birkat hamazón. Los anusim de España y Portugal entonaban dicha melodía, la cual no cuenta con señales judías claras, para no renunciar a la bendición después de las comidas, y a su vez no demostrar su judeidad para con los invitados que venían a su casa. Hoy en día, dicha canción se recita en adición al Birkat Hamazón en muchas casas de descendientes de españoles. La canción es dicha en Ladino.

El colegio y el lugar de la educación judía en la comunidad

Pocas son las comunidades pequeñas en el mundo que logran tener su propio sistema educativo judío el cual cuenta con todos los niños de la comunidad. La comunidad judía de Gibraltar tiene un colegio primario donde estudian 90 niños y un secundario separado para niños (22 alumnos) y niñas (16 alumnas).

Luego de la finalización de los estudios en la secundaria local, la mayoría de los jóvenes viajan a estudiar a Yeshivot de Inglaterra o Israel y continúan sus estudios en las universidades – no hay universidad en Gibraltar – hasta que retornan a Gibraltar por el resto de su vida.

El Rabino Psifisi, uno de los rabinos que llegó a la comunidad hace 30 años, invirtió su energía en la enseñanza y la educación de los jóvenes. Se centró en un pequeño grupo de niños y niñas con grandes capacidades, dirigió su camino y los envió a estudiar a Yeshivot del otro lado del mar. Los jóvenes retornaron a Gibraltar y con el paso del tiempo se tornaron en los líderes de la comunidad judía. En su momento ellos dejaron su huella sobre la vida en la isla, y cambiaron el nivel de cumplimiento de la tradición religiosa en el lugar. Por supuesto, que esta situación asegura que no hay asimilación en la comunidad judía de Gibraltar, ni matrimonios mixtos. Hoy en día, el Rab Jasid, el Gran Rabino del lugar, continúa haciendo muchas cosas para fortalecer la educadión y la religión en el lugar.

Muchas veces hay discusiones en las comunidades judías de la diáspora sobre el lugar y la fuerza de la educación judía como el formador de la identidad judía de los jóvenes de la comunidad. Los que están a favor dicen que no hay forma de crear una identidad en general y la identidad judía en particular, sin estudiar las fuentes judías y sin crear un marco de “vivencia judía” tanto para los alumnos religiosos como para quienes no lo son. Los que están en contra, dicen que la influencia de la ambiental y cultural de los distintos países es mucho más fuerte que un par de horas de educación judía que un niño o joven judía recibe durante la semana, y por la tanto no hay mucho beneficio en brindar educación judía.
La realidad es que la mayoría de las comunidades invierten grandes esfuerzos para que exista un sistema de estudio judío, para continuar preservando y transmitiendo la identidad judía a las generaciones venideras. El ejemplo de Gibraltar es sin duda un gran ejemplo de la fuerza de la educación judía y de lo que la comunidad puede hacer para preservar la identidad judía de la generación joven.

Acantilado espiritual

“Gibraltar es una comunidad muy unida. Cuenta con una larga tradición de respeto a las diferentes religiones y culturas. Nosotros nos arreglamos muy bien”, me dijo el presidente de la comunidad, Jaim Levi, cuando le pregunté qué es lo que caracteriza a su comunidad. Y de hecho, católicos, musulmanes y judíos conviven en paz y armonía en Gibraltar.
Pareciera ser que los días que los judíos enviaban dulces a sus amigos no judíos en purim y los no judíos compraban tortas en las repostería kasher para traer a sus amigos judíos en sus festividades son tan solo un recuerdo, sin embargo aún se puede señalar al lugar como sitio de convivencia pacífica.

También en la comunidad judía se mantiene la unión y la fraternidad. Esto es posible aprenderlo, de acuerdo al encargado de la sinagoga “Nefutzot Iehudá” de los adornos que se encuentran en la sinagoga. Sobre el Harón Kodesh hay dos piñas grandes. De acuerdo a lo que dice el encargado, no es casualidad que se haya elegido a las piñas para decorar la sinagoga, sino que esto tiene un gran significado, para enseñarnos que en la comunidad debe haber unión. Si quitamos una hoja de la piña, la misma se desarma – así sucede también en la comunidad judía, si quitamos a alguien, la comunidad pierde la unión.

Gibraltar es una comunidad pequeña, incluso muy pequeña a nivel numérico, sin embargo es grande y fuerte en todo lo que respecta a la vida judía en el lugar. Cinco sinagogas, tres colegios, cementerio, negocios y restaurantes kasher, plegarias, personas que respetan shabat, una yeshiva y un rabino, son sin duda alguna los sígnos de una comunidad pequeña que es grande.

Gibraltar es conocida en las fotos y en las postales por el gran acantilado en el que se encuentra. Hay quienes la denominan la “tierra del acantilado”. Sin embargo, pareciera ser que el verdadero acantilado que representa a la comunidad es el acantilado de “Tzur Israel”, la fortaleza interna de la comunidad y el hecho de ser una comunidad pequeña pero con una gran fuerza.

Rabino Eliahu Birnbaum

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