Tiempo de rehabilitar al Dreyfus Portugu

Este a?o, se cumple el aniversario n?mero 50 del fallecimiento de un poco conocido h?roe jud?o, el Capit?n Arthur Carlos de Barros Basto.

Sus logros se extienden desde la Primer Guerra Mundial hasta su lucha por reclamar la identidad cripto-jud?a, pero esta intr?pida figura tiene un cruel final a manos del r?gimen dictatorial de Portugal. A pesar de que han pasado tantas d?cadas, la injusticia cometida contra su figura pide una resoluci?n. Ha llegado el momento de darle a este hombre lo que se merece.

Barros Basto vino de una familia de Bnei Anusim (a los cuales los historiadores se refieren con el t?rmino peyorativo de ?marranos?), descendientes de jud?os cuyos ancestros fueron forzados a convertirse al catolicismo en el siglo XV.

Criado como cat?lico, se convirti? en un importante soldado que comand? la infanter?a portuguesa en la Primera Guerra Mundial, luchando en las trincheras de Flandes y tom? parte en la invasi?n aliada de la liberaci?n de B?lgica.

Luego de la guerra, Barros Basto decidi? retomar la fe de sus ancestros. Estudi? juda?smo intensivamente y luego viaj? a la Marruecos Espa?ola en diciembre de 1920 para atravesar el retorno formal al pueblo jud?o ante una corte rab?nica.

De regreso a Portugal, Barros Basto se estableci? en la ciudad norte?a de Oporto, donde lanz? una campa?a p?blica para convencer a otros Bnei Anusim a retornar a sus ra?ces. Luciendo su uniforme militar y sus medallas, viaj? a los pueblos y a las ciudades del interior de Portugal, brindando discursos, conduciendo servicios judaicos y buscando inspirar a otros a seguir su ejemplo. Luego de siglos de esconderse, miles de Bnei Anusim respondieron a su llamado y aceptaron tentativamente unirse a su movimiento.

Barros Basto se dirigi? a la juder?a mundial para conseguir ayuda, y logr? juntar los fondos necesarios para construir una magn?fica sinagoga llamada Mekor Haim, la cual se encuentra en Oporto hasta hoy en d?a. Abri? una yeshiv? la cual funcion? durante nueve a?os, donde docenas de j?venes Bnei Anusim estudiaron sobre la vida jud?a y sus tradiciones.

Asimismo cre? un diario, Halapid (La Antorcha), y fue responsable de la publicaci?n de varios libros de historia y ley jud?a en Portugu?s.

PERO SU identificaci?n abierta con el juda?smo, y las miles de personas a las cuales moviliz?, no cayeron bien al gobierno o a la iglesia. Ellos deseaban reprimir este movimiento naciente culp?ndolo de cosas conectadas con la pr?ctica de la religi?n jud?a. El 12 de junio de 1937, el Consejo Superior de Disciplina del ej?rcito portugu?s, lleg? a la conclusi?n de que Barros Basto no ten?a ?capacidad moral? para servir en su rango.

?Y cu?l fue su crimen?

Incre?blemente, el consejo militar declar? que Barros Basto ?realiz? la operaci?n de circuncisi?n de varios estudiantes de acuerdo a la religi?n israelita que profesa?, y dijo que era muy afectuoso para con sus alumnos.

En consecuencia, esto lo sac? del ej?rcito, le destruy? su carrera y mancill? su nombre. Esto llev? al fin de sus esfuerzos por despertar a los Bnei Anusim, muchos de los cuales vieron el trato que ?l recibi? como una se?al de que las autoridades no tolerar?an su retorno al juda?smo.

En 1961, falleci?, un hombre destrozado. Sin su rango, p?blicamente humillado por ser jud?o, Barros Basto fue comparado por el historiador Cecil Roth con Alfred Dreyfus, el general franc?s que fue acusado de traici?n en 1894 y echado del ej?rcito.

Pero a diferencia de Dreyfus, Barros Basto a?n debe recibir la exoneraci?n que se merece. Una vez que Portugal comenz? su transici?n a la democracia en 1975, su familia apel? a las autoridades para rectificar su situaci?n, pero su pedido cay? en o?dos sordos.

Durante la ?ltima d?cada, Shavei Israel, organizaci?n que presido, ha estado involucrada en el caso Barros Basto.

A lo largo de los a?os, hemos obtenido el apoyo de organizaciones americanas jud?as tales como Conference of Presidents, The Orthodox Union y The Religious Zionist of America, los cuales han escrito al embajador portugu?s en Washington sobre el tema.

El mes pasado, el 31 de octubre, ha tenido lugar un importante desarrollo.

Con la ayuda de un abogado, la nieta del capit?n, Isabel Maria de Barros Lopes, present? un pedido formal al presidente del parlamento portugu?s buscando la reintegraci?n de su difunto abuelo al ej?rcito.

Isabel me dijo que estaba determinada a seguir adelante. As? como su padre, ella no tiene miedo de pelear por la verdad.

Pero m?s presi?n debe ser puesta sobre los oficiales portugueses. Contacte a su embajador portugu?s local o firme la petici?n online dirigida al l?der del Parlamento portugu?s en: http://www.thepetitionsite.com/1/pardon-Capt-Barros-Basto/.

Debemos recolectar la mayor cantidad de apoyo internacional posible para lograr cerrar este penoso cap?tulo de la historia.

Barros Basto fue una valiente figura que luch? por el pueblo jud?o, desafiando a los poderes que fuera necesario, para ayudar a sus hermanos. Fue una v?ctima del antisemitismo, ?c?mo podemos quedarnos en silencio?

Hace unos a?os, en el pueblo norte?o de Amarante en Portugal, ingres? al cementerio local y me par? frente a la simple y no decorada tumba de Barros Basto. All?, promet? hacer todo lo que me sea posible para restituir su honor y traer justicia.

Ahora hay una oportunidad sin precedente de hacerlo, no la dejemos pasar.

La mancha en el nombre de esta persona, es tambi?n una mancha en Portugal misma, y es tiempo de que sea removida, de una vez y para siempre.

Rehabilite al Dreyfus portugu?s y permita que sea realizada justicia, as? su alma podr? descansar en paz.

Michael Freund

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